Puntarenas bajo Amenaza: El vertido de bacterias multirresistentes del Virilla pone en riesgo la salud pública de los porteños

Por: Fabricio Alfredo Obando Chan, periodista
Puntarenas – El vertido de bacterias multirresistentes desde el río Virilla ha alcanzado niveles críticos en el Pacífico Central, poniendo en jaque la salud de los porteños. Esta «marea biológica», que viaja por la cuenca del Tárcoles, expone a la población a patógenos imposibles de curar con antibióticos comunes, amenazando directamente la seguridad de bañistas, pescadores y el consumo de mariscos en la zona.
Este hallazgo es producto de cuatro estudios científicos liderados por la Universidad de Costa Rica (UCR) y la Universidad Nacional (UNA), efectuados en colaboración conjunta con el Centro Nacional de Alta Tecnología (CeNAT), la Universidad de Oslo (Noruega) y el Instituto Leibniz de Ecología Acuática de Berlín (Alemania).
Según la Dra. Kenia Barrantes Jiménez, investigadora a cargo y científica del Instituto de Investigaciones en Salud (Inisa-UCR), los análisis permitieron la identificación de un total de 65 genes de resistencia en el río Virilla, cuya cantidad y distribución varía según la bacteria. Por ejemplo, una de las bacterias encontradas presentó doce genes de resistencia, lo que potencialmente le confiere protección simultánea ante doce sustancias. Esto es sumamente preocupante.
Cada gen de resistencia le da a la bacteria la capacidad de sobrevivir a uno (o varios) tipos de antibióticos o sustancias que, en principio, deberían matarla.
Superbacterias con «armadura»: Genes de resistencia detectados en el Virilla amenazan con infecciones intratables
El hecho de que se hayan identificado más de 60 genes de resistencia implica que las bacterias estudiadas en el río Virilla ahora no tienen un único escudo de protección, sino que están empezando a generar toda una armadura que les permite sobrevivir a múltiples fármacos y otros compuestos, como a los desinfectantes, de manera simultánea.
Si quiere verse de manera más coloquial, ahora son bacterias “superpoderosas” que se vuelven más difíciles de combatir. ¿El peligro de esto? Que las bacterias resistentes lleguen al ser humano, causen enfermedad y no haya medicamentos disponibles para afrontarlo.
“Desde hace al menos 10 años sabemos que en el ambiente hay reservorios importantes de genes de resistencia a los antibióticos y con ese trabajo lo evidenciamos, por primera vez, en el río Virilla. Mucho de esto tiene que ver con la poca inversión en saneamiento. En Los Tajos, por ejemplo, que es una planta de tratamiento en la cual trabajamos —y que cubre más de un millón de personas en el gran área metropolitana—, no pasa el tratamiento primario. Lo más pequeño (microscópico) sale al río Torres, que llega al Virilla y luego todo eso culmina en el océano Pacífico”, alertó la Dra. Barrantes.
Amenaza latente: El riesgo de que bacterias del Virilla transmitan su resistencia a los seres humanos
¿Estas bacterias multirresistentes del río Virilla ya llegaron al ser humano y lo están enfermando? Aún no se sabe porque no hay cifras o estudios al respecto. Pero, lo que sí se sabe, es que estos estudios revelan un escenario fértil para que esto suceda. Las condiciones están alineadas y la posibilidad es latente si Costa Rica no hace algo al respecto para evitar que ocurra.
El Dr. Keilor Rojas Jiménez, docente de la Escuela de Biología de la UCR y otro de los investigadores, explicó que las bacterias multirresistentes en el río Virilla brindan el escenario ideal para que se dé una posible transferencia de estos genes resistentes a bacterias patógenas —aquellas que causan enfermedad en los seres humanos—.
Si ocurriese una transferencia de genes resistentes a las bacterias patógenas, esto reduciría la cantidad de antibióticos disponibles en caso de infecciones en humanos, un problema que ya se está viviendo a escala global.
De acuerdo con la última Revisión de la Resistencia Antimicrobiana del Reino Unido, a nivel internacional la resistencia de las bacterias está generando el fallecimiento de casi 700,000 personas cada año en el mundo y, si la situación no cambia, para el 2050 podría cobrar la vida de más de 10,000,000 en todo el orbe.
En ese campo Costa Rica no es la excepción. En enero del 2024, el Dr. José Arturo Molina Mora, microbiólogo de la UCR, aseguró que Costa Rica está entre los países con los niveles más graves de bacterias resistentes. Este panorama se ha demostrado en diversidad de artículos científicos como el Infection & Chemotherapy, documento que posiciona a Costa Rica como un país con alta resistencia a los carbapenémicos (los antibióticos más avanzados que existen hasta hoy para tratar infecciones severas).
Así, si los genes de resistencia hallados en el río Virilla llegasen al ser humano, podrían hacer que las infecciones comunes se vuelvan más difíciles de tratar, lo que representaría una amenaza directa para la salud pública nacional.
“Realmente, hay un riesgo muy alto para las personas, pero también para el ambiente, los animales y las poblaciones acuáticas que viven ahí”, aseguró el Dr. Rojas.
Un ejemplo cercano ya fue identificado por los científicos en la cepa de la bacteria Escherichia coli, un microorganismo muy común que habita el tracto intestinal de los animales y los humanos, la cual puede ocasionar fuertes cuadros diarreicos.
En el estudio del 2024, el equipo interdisciplinario identificó que la E. coli ya había generado resistencia a siete antibióticos diferentes. Lamentablemente, el impacto no se detiene aquí; como bien lo indicó el Dr. Rojas, también hay una fuerte incidencia en el ecosistema.
La Dra. María Arias Andrés, investigadora del estudio e integrante del Instituto Regional de Estudios en Sustancias Tóxicas de la Universidad Nacional (IRET-UNA), indicó que también existe la posibilidad de que la fauna se vea afectada al entrar en contacto con estas aguas llenas de bacterias resistentes. Además del peligro para la salud, esto generaría un perjuicio ambiental severo.
“Estamos poniendo a la fauna en contacto con sustancias que, de otra forma, no tendrían. Un mono no se pone un tratamiento antibiótico, ni usa un plaguicida, ni consume plástico. Entonces, de alguna forma, también se está generando una situación en la que estamos alterando a los animales, con consecuencias para la interacción también de ellos con nosotros. Esto podría dar paso a zoonosis [transmisión de enfermedades desde los animales hacia las personas]”, ahondó la Dra. Arias.
El Virilla como un caldo de cultivo: Un ecosistema donde nacen las superbacterias
Ahora, tal vez usted se pregunte: ¿por qué se da esa resistencia? La respuesta tiene dos partes. La primera se vincula a la alta presencia de contaminantes químicos y biológicos en el río Virilla.
La segunda razón está oculta en el ADN. Muchas bacterias que sobreviven a los antibióticos y otras sustancias no solo se vuelven más fuertes, sino que también pueden compartir su nueva fortaleza con otras bacterias. Este intercambio ocurre gracias a pequeñas moléculas de ADN llamadas plásmidos.
Ahora, con estos hallazgos, para los especialistas el siguiente paso es fortalecer la política pública existente, para que no solo permita una mejor gestión del tratamiento de las aguas residuales, sino que también ayude a frenar la propagación de bacterias multirresistentes.
“Queremos que el país utilice el hallazgo para visualizar la importancia del problema y se le dé seguimiento al monitoreo. Nosotros tenemos en el país un sistema que monitorea muy poco, o casi nada, este tipo de riesgos. Además, no hay enlace entre los métodos de análisis, hay poca capacidad de fiscalización de productos químicos y un retraso de décadas en saneamiento del agua”, concluyó la Dra. Arias.









