Protegiendo a quienes nos cuidan: Implementan chalecos especiales para minimizar el impacto de la radiación en sanitarios

Por: Fabricio Alfredo Obando Chan, periodista
El personal de salud que labora en servicios críticos como radiología y salas de operaciones ha reforzado su seguridad mediante el uso de indumentaria especializada. Estos implementos buscan blindar al personal médico contra las radiaciones ionizantes emitidas durante estudios y procedimientos quirúrgicos.
De acuerdo con el Lic. Andrés Sanabria Robles, encargado de protección radiológica del Hospital Maximiliano Peralta, esta medida es vital para el personal ocupacionalmente expuesto, que incluye a:
- Tecnólogos.
- Médicos especialistas.
- Personal de enfermería.
Tipos de protección y tecnología
La protección no se limita a chalecos; dependiendo del procedimiento, el personal dispone de un kit completo de seguridad que incluye:
- Chalecos: Sencillos o de doble capa (protección frontal y dorsal).
- Accesorios específicos: Cuellos plomados (para proteger la tiroides), lentes radiopacos y fajas lumbares.
Innovación en materiales
Un punto clave es la transición hacia materiales más ligeros. Mientras que los chalecos tradicionales de plomo pueden pesar hasta 8 kilos, las nuevas aleaciones de antimonio-bismuto reducen el peso a la mitad, aportando mayor flexibilidad y reduciendo el riesgo de lesiones físicas en el personal.
¿En qué procedimientos se utilizan?
El uso de estos equipos es obligatorio en intervenciones de alta complejidad, tales como:
- Radiología intervencionista: Extracción de piedras en la vesícula.
- Cirugía percutánea: Realización de biopsias y drenajes.
- Diagnóstico especializado: Estudios de colón y radiografías convencionales por trauma (como cráneo).
Vigilancia y costos
La inversión en seguridad es significativa, con costos que oscilan entre los 200 mil y 400 mil colones por prenda. Sin embargo, el beneficio es invaluable, ya que previene afecciones graves como cáncer, esterilidad, quemaduras en la piel y daños oculares.
»Cada mes analizamos los dispositivos de medición del personal para garantizar que no se sobrepasen los límites de dosis establecidos por el Ministerio de Salud», explicó Sanabria.
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Seguridad para acompañantes
El protocolo también contempla a los familiares que asisten a pacientes en estudios específicos, quienes deben portar el equipo por periodos breves para garantizar una exposición mínima y segura.
Finalmente, el hospital asegura que cada pieza recibe una revisión diaria rigurosa para certificar que su capacidad de blindaje se mantiene intacta, garantizando así una práctica médica segura tanto para el profesional como para el usuario.









