Alerta en Costa Rica: Medicamentos y cosméticos serán catalogados como residuos peligrosos

Por: Fabricio Alfredo Obando Chan, periodista
La Asamblea Legislativa dictaminó un proyecto de ley que busca frenar la contaminación hídrica provocada por el desecho incorrecto de fármacos. La iniciativa obligará a las empresas a recolectar estos productos en los puntos de venta.
La Comisión Especial de Ambiente de la Asamblea Legislativa de Costa Rica dio un paso decisivo en la protección de la salud pública al dictaminar de forma positiva el expediente 24.819. Esta propuesta, denominada Ley para la gestión de residuos farmacéuticos y cosméticos, pretende transformar la manera en que el país procesa estos productos una vez que termina su vida útil o son descartados por los consumidores.
El corazón de esta reforma a la Ley de Gestión Integral de Residuos Sólidos consiste en elevar la categoría de los residuos farmacéuticos a «peligrosos y de manejo especial». Esta clasificación técnica no es menor: reconoce formalmente que, debido a su composición química y riesgos de almacenamiento, estos productos representan una amenaza latente para el ecosistema y la salud humana si no se gestionan bajo protocolos estrictos.
El peligro silencioso en el agua potable
La urgencia de esta medida se fundamenta en hallazgos científicos preocupantes en el territorio nacional. Durante la defensa del proyecto, se alertó sobre la presencia de trazas de antibióticos y otros compuestos químicos en fuentes de agua que abastecen a la población. Este fenómeno, que compromete la calidad del agua potable, es una consecuencia directa de la falta de rutas de desecho adecuadas.
Actualmente, es común que las personas descarten medicamentos vencidos o sobrantes en el lavamanos, el inodoro o la basura convencional. La nueva ley busca romper este ciclo mediante la creación de mecanismos de responsabilidad extendida del productor. Esto significa que las empresas farmacéuticas y distribuidoras deberán habilitar sistemas para que los ciudadanos puedan devolver estos residuos en los mismos puntos de venta, garantizando así una disposición final segura que no afecte los mantos acuíferos.
Un paquete de medidas ambientales
El dictamen de esta ley se suma a un bloque de iniciativas aprobadas por la Comisión que refuerzan la agenda «verde» del país. Entre ellas destacan nuevos incentivos para la pesca sostenible, la modernización de las capacidades científicas de Incopesca y la creación de un Consejo Consultivo Ciudadano de Cambio Climático.
Con la aprobación de este expediente, Costa Rica se encamina a cerrar una brecha crítica en su gestión sanitaria, tratando los residuos de botiquín no como basura común, sino como sustancias de alto impacto que requieren una vigilancia especializada.









