Puntarenas

Del trasmallo al menú: El Golfo de Nicoya se reinventa con sabor flotante y cultivo marino

El artículo continúa abajo

Por: Fabricio Alfredo Obando Chan, periodista.

 

La pesca ha sido parte importante en la provincia de Puntarenas y también en la zona del Golfo de Nicoya y gracias al Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) ha logrado cambiar el panorama en el Golfo de Nicoya.

El artículo continúa abajo

 

Actualmente, hay cuatro granjas marinas y tres restaurantes flotantes (un cuarto se encuentra en construcción), son administrados por los mismos pescadores, no solo brindan oportunidades laborales sino también el abasto de productos marinos impulsando los encadenamientos laborales indirectos por la participación de boteros, guías turísticos locales y centros de hospedaje.

 

El artículo continúa abajo

Esto ha sido una iniciativa conjunta entre la Universidad Nacional (UNA) y la Fundación Parque Marino del Pacífico en donde participa el INA, el Sistema de Banca para el Desarrollo (SBD), el Instituto de Desarrollo Rural (INDER) y el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS). 

 

 

El artículo continúa abajo

“Estos proyectos reflejan el compromiso del INA con el desarrollo sostenible de todos los sectores productivos de nuestro país, incluyendo nuestras comunidades costeras. No solo estamos formando nuevas habilidades productivas, estamos impulsando oportunidades reales de trabajo, emprendimiento y una vida digna para las familias pescadoras del Golfo de Nicoya y del país”, afirmó Christian Rucavado Leandro, presidente ejecutivo del INA.

 

Leonel Castillo, funcionario del INA, argumentó que en el golfo cada vez hay menos disponibilidad de pescado.  “Era importante demostrarles a los pescadores que la acuicultura es el futuro. Más del 40% de la producción del mundo se hace de esa forma: cultivado”.

 

Hace tres años entraron en funcionamiento los restaurantes flotantes de Lepanto y de Isla Venado, administrados por pescadores locales.   Cada uno de esos inmuebles están equipados con jaulas para la producción de camarones y peces.

 

“Para nosotros ha sido una gran experiencia el hecho de que, una cooperativa con un emprendimiento como este, genere empleo no solo para los que trabajamos aquí, sino para los tour-operadores del Golfo de Nicoya. Muchas personas tienen trabajo gracias a sus lanchitas.  Salir de ser pescador y entrar en este negocio ha sido una experiencia muy bonita. Nosotros probamos que este negocio funciona.  Fuimos los primeros; nos tocó abrir brecha, pero valió la pena”, indicó José Luis Mora, atareado en la atención de un grupo de turistas alemanes.

 

Él es parte de la Coopeacuicultores, la cooperativa que administra el restaurante flotante de Isla Venado. El INA preparó al personal de cocina y atención del público.

 

“En su primera etapa, el objetivo era que esas dos granjas nos ayudaran a convencer a 1.000 pescadores del golfo que no creían en la maricultura.  Al ver estos proyectos en Lepanto e Isla Venado, se dieron cuenta de que sí es posible. Estos proyectos tienen importancia estratégica por la generación de trabajo y los encadenamientos productivos en una zona donde eso escasea”, comentó José Antonio Li, del Parque Marino del Pacífico.

 

Segunda etapa. Hace apenas algunos meses, las mujeres de Mudecoop, una cooperativa con sede en Manzanillo de Chomes, Puntarenas, abrazaron con entusiasmo la idea de  construir su propia granja y su restaurante flotante.

 

Con ayuda de instructores del INA, aprendieron a construir, con sus propias manos, estructuras flotantes en fibra de vidrio.   En febrero vieron su esfuerzo coronado.  Durante la marea alta, llevaron y anclaron en un punto frente a la costa la plataforma que servirá para la atención de los visitantes, la cocina y las jaulas de la granja marina.

 

“Contaremos con un espacio para atender  a 60 personas; la plataforma soporta un peso de hasta 200 toneladas.  Es un lugar muy fresco donde la gente se va a sentir segura y cómoda. En la construcción participaron 11 compañeras.  Esta es una gran oportunidad de desarrollo no solo para la cooperativa, sino también para la comunidad.  Aquí no hay fuentes de empleo en tierra y en el mar es escaso.  Antes lo único con lo que contábamos era con una sodita y un proyecto de reforestación del manglar.   Ahora tenemos una empresa”, dice con orgullo  Ana  Cecilia Solís Ugalde, gerente de MUDECOOP RL.

 

Sin tiempo que perder, las mujeres están por terminar los módulos de capacitación en bebidas y cocina impartidos por un instructor del INA.

“Estamos entusiasmadas porque estamos aprendiendo a servir un buen platillo y tener una buena calidad de servicio para que el restaurante sea un éxito. Acá no hay fuentes de empleo para las mujeres. Esperamos que mucha gente nos visite”, expresó Yendri Vanessa Rodríguez, una de las participantes.

 

Frente a esa costa, en Isla Chira, hombres y mujeres locales terminan en tierra las estructuras de la granja que en pocos meses entrará en funcionamiento.  Ellos también han recibido el acompañamiento del INA.  Ahí se producirá camarón, corvina reina y pargo manchado, según informó el instructor del INA, Álvaro Gatgens.

 

“De mi parte estoy muy contenta.  Esta es una experiencia nueva para la gente de la isla.  El viento no ayuda a las faenas de pesca y no hay mucho producto en el mar.  Esta es una gran oportunidad para dar empleo a familias que tanto lo necesitan”, consideró Elizabeth Medina, una de las lugareñas.

 

En febrero de 2026 comenzó la construcción de lo que será el restaurante flotante de Playas del Coco, en Carrillo, Guanacaste.  En una tercera etapa está prevista la participación de más emprendedores para el desarrollo de granjas en otras franjas costeras del país, entre estas las de Limón.

 

Cada proyecto de restaurante flotante tiene un costo cercano a los ¢130 millones.  El Sistema Banca para el Desarrollo ha aportado el financiamiento de las obras, INDER el equipamiento de los locales, IMAS ayudas económicas para que las persona pudieran involucrarse en el proceso constructivo, UNA el conocimiento para el cultivo de las especies y el INA formación para construir estructuras y aprender sobre servicio de restaurante y atención del público.  La Fundación Parque Marino ha servido como el gran director de orquesta del proyecto

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba