Una generación libre de polio: las Américas festejan 35 años de historia sin el virus salvaje

El pasado 24 de octubre se conmemoró el Día Mundial contra la Polio y hace 35 años no hay casos de poliomielitis en las Américas ocasionado por el poliovirus salvaje. Pero no todo son buenas noticias porque la cobertura de vacunación sigue por debajo de la meta del 95% recomendada por la Organización Panamericana de Salud (OPS), esto deja un portillo abierto para el reingreso del virus en nuestra región.
Panorama de vacunación de poliomielitis
Para el 2025 la vacunación continuó recuperándose de los descensos registrados durante la pandemia de COVID-19, pero se mantuvo por debajo de la meta recomendada para las tres dosis de la vacuna antipoliomielítica inactivada (IPV). El 91% de los niños recibió la primera dosis, frente al 86% en 2024; el 89% recibió la segunda dosis, en comparación con el 87% del año anterior; y el 87% recibió la tercera dosis, frente al 85% en 2024 y el 80% en 2021.
“La eliminación de poliovirus salvaje en las Américas es uno de los mayores logros de salud pública de la región, pero no podemos darlo por sentado”, afirmó el Director de la OPS, el doctor Jarba Barbosa.
Agregó que, mientras el poliovirus siga circulando en otras partes del mundo, persiste el riesgo de importación.
Mantener coberturas de vacunación elevadas y una vigilancia sólida es esencial para proteger a los niños y evitar que el virus se vuelva a establecer.
Contexto histórico
Para 1975, se notificaron cerca de 6.000 casos de poliomielitis en las Américas. El último caso de poliomielitis causado por el poliovirus salvaje fue registrado el 23 de agosto de 1991 en Perú, en un niño de 2 años que sufrió una parálisis irreversible.
Pocas veces se ven las crisis como oportunidades de cambio y mejora. Por el contrario, regularmente son sinónimo de tiempos que afectan de mala manera los diferentes ámbitos en que se desarrollan los seres humanos. Sin embargo, una vez que estas pasan y se revisa la historia, se puede extraer de ellas un gran aprendizaje, que muchas veces roza con actitudes heroicas de una o varias personas que lideraron y tomaron decisiones importantes y cambiaron lo suscitado, de una situación de crisis a otra de oportunidad. Según la revista electrónica educare se menciona la situación de esta enfermedad en Costa Rica.
La peste de la polio, como se conoció en el siglo pasado, no es la excepción. Esta enfermedad, de acuerdo con el doctor Marranghello, afectó a más de 1.546 niños en Costa Rica entre los años 1936 y 1972, saturó las salas del Hospital San Juan de Dios, puso a correr a personal de medicina y de investigación, a gobiernos, familias, docentes y, en general, a toda la población.
Asociado a la enfermedad se desarrolló también un sentimiento de temor que provocó en la gente la inasistencia a lugares públicos, aislamiento y angustia por el contagio. Con motivo de la epidemia de poliomielitis que afectó a la población infantil de Costa Rica en 1954, la Sección de Pediatría del San Juan de Dios, afrontó serios problemas de tipo médico-administrativos generados por el inesperado aumento en el número de pacientes afectados.
Esta situación inspiró al Dr. Carlos Sáenz Herrera la idea de construir unas instalaciones adecuadas para la atención de los menores, proyecto que inició con la decidida ayuda de la Junta de Protección Social de San José. En 1954, el Dr. Carlos Sáenz Herrera inicia la campaña por medio de la prensa escrita y la radio, con el fin de recolectar fondos, misma que obtuvo una respuesta ciudadana entusiasta y generosa del pueblo. Esa misma peste del polio avivó un espíritu de solidaridad de la población costarricense y permitió, en última instancia, la construcción del Hospital Nacional de Niños, uno de los mejores centros médicos.
La crisis y el temor en Costa Rica
Corría el año 1956, tenía mi padre escasos doce años y cursaba el sexto grado en la Escuela Miguel Obregón Lizano en San Juan de Tibás, el país era azotado por “la peste de la polio” como se le conocía. Este virus había hecho mella en los corazones de las familias costarricenses, había pánico… las noticias eran constantes, la enfermedad se propagaba entre los hogares dejando enfermos, inválidos y muertos.
En las escuelas y en las casas se les advertía a los niños y niñas:
- ¡No deben resfriarse!
- ¡Eviten sudarse!
- ¡Chupen limón ácido!
Todo esto y más, aderezado con un: ¡La polio es terrible! ¡Muchos se mueren!
En Puntarenas, el gobernador informó el primer caso de polio en Esparta, un paciente de tres años de edad, residente en el centro de Puntarenas.
¿Cómo se presenta la poliomielitis?
El virus de esta parálisis infantil, está en la faringe y cuando permanece en el cuerpo dura de 7 a 14 días para declararse. Por eso conviene, por nuestro bien, lavarnos la boca y la nariz con agua de sal o limón, para destruir su entrada por las vías citadas.
La enfermedad empieza por una infección intestinal, durante la cual los niños pueden tener algún aumento de temperatura, inflamación de garganta, dolor de cabeza, náuseas y vómitos, diarrea o constipación. Esto por dos o tres días.
Luego durante cuatro o cinco días el enfermo se siente bien. Tal vez es cuando el virus pasa del intestino al torrente sanguíneo, si durante este tiempo hay fatiga o enfriamiento el ataque puede ser al sistema nervioso central y muy serio. Si son atacadas las células motoras que gobiernan las extremidades, la parte inferior de la columna y el abdomen, entonces hay flojedad, dolor en las extremidades y el tronco, y rigidez en el cuello.
La vacuna del Doctor Salk previene contra la enfermedad más temible: la parálisis infantil, que da a grandes y a niños.
Seamos aseados en nuestro cuerpo, nuestra casa y nuestros alimentos para no padecer de esta horrorosa pena. La voz del trópico, Radio Excélsior, Empresa radioemisora, Gonzalo Pinto Sucs, Emisora Titania, radiodifusora costarricense, entre otras radioemisoras, se unían a la campaña en contra de la polio.
- Surgimiento de programas radiales con instrucciones y consejos al público, como el Programa Consejero del Hogar (18 de marzo de 1954) con medidas de protección e higiene.
- Prohibición el 10 de abril del 54, de la asistencia de menores de 14 años a templos, teatros y lugares donde haya tumultos o se provoque sofocamiento.
- Solicitud del Patronato Nacional de Rehabilitación de cobijas, pijamas, medias blancas, pañitos pequeños, jabones, talcos, y recursos para la Navidad para la atención de 500 niños contando los internos y los de escasos recursos de la consulta externa.
La enfermedad de poliomielitis hoy
En Costa Rica y desde el año 1973 esta enfermedad se encuentra erradicada; sin embargo, no es así en todos los países del mundo. De acuerdo con la OMS, en el año 1988, aún persistía en 125 países y en el año 2012, se reportaron 223 casos en total.
Actualmente, las principales víctimas de este virus siguen siendo la niñez de menos de 5 años y, aunque se han realizado esfuerzos internacionales para vacunar masivamente a las poblaciones, algunos grupos religiosos impiden la vacunación en sus pueblos, alegando que las campañas para vacunar son en realidad utilizadas para el espionaje y, adicionalmente, constituyen una trampa para esterilizar a musulmanes, razón por la cual evitan la vacunación.
En otras palabras, los intereses políticos también han impedido la erradicación, a nivel global, de esta enfermedad, afectando con ello principalmente a menores de edad.
Es así como para el 2014 persiste la preocupación en la Organización Mundial de la Salud, pues nuevos brotes de la enfermedad se han detectado en 12 países, entre ellos destacan: Afganistán, Camerún, Etiopía, Guinea Ecuatorial, Irak, Israel, Nigeria, Pakistán, Somalia y Siria. Aun así, la OMS mantiene su meta de erradicar la enfermedad en el 2018.
Aprendizajes para el costarricense de hoy
Costa Rica erradicó el virus de la poliomielitis hace ya más de cuarenta años, pero la erradicación de otros males está pendiente. La “polio actual” la podemos llamar “polio mental”, por su parecido a la que hemos hecho referencia en este documento, con la diferencia de que la primera acomete contra los nervios e impide a los músculos trabajar; la actual atrofia la vista invisibilizando al prójimo e impidiéndole a la persona contagiada obrar en favor de quien la necesite.
Al igual que la polio ya conocida, que impide realizar el impulso eléctrico a los músculos y dar movilidad, esta nueva “polio” atrofia las mentes para luego inmovilizar los brazos y piernas, impidiendo que podamos pensar y actuar con solidaridad, pensando en el bien común y ante poniéndolo sobre el particular.
Contra esta nueva cepa no hay más vacuna que la concientización: para no permitir que se nos inmovilicen nuestros brazos cuando debemos trabajar, pagar los impuestos, recoger la basura aunque no sea nuestra, contribuir a eliminar los criaderos del dengue, cambiar nuestras costumbres para no perjudicar al medio ambiente, extender nuestra mano para los desvalidos, rechazar las ofertas perniciosas, eliminar de nuestra mente frases como “de todas maneras, esto no es de nadie”.
La peste de los años cincuenta inmovilizó físicamente a muchas personas, pero no el corazón de quienes donaron sus escasos recursos en procura de construir un hospital; tampoco inmovilizó el corazón para recaudar cincos y dieces, y mostrar agradecimiento al descubridor de la vacuna.
La peste de la poliomielitis nos enseñó lo grande que puede llegar a ser un pueblo cuando se unen esfuerzos en procura de conseguir el bien común. La población costarricense no debe olvidar que como pueblo, mediante un esfuerzo conjunto, en el año 1954, como un todo, desde los niños y las niñas, amas de casa, trabajadores en general, contribuyeron, de manera solidaria, entregando sus ahorros familiares, con el fin de construir un espacio adecuado para la atención de las personas enfermas. Ese esfuerzo permite que hoy nuestras generaciones de menores reciban atención médica en uno de los mejores hospitales a nivel centroamericano.
De la misma manera, cada individuo de los que vivimos en el territorio costarricense debemos unirnos nuevamente para lograr, con el esfuerzo conjunto, una Costa Rica que defienda sus ideales, que se fortalezca en los valores y que esté dispuesta a luchar por ellos, para perpetuar un estado solidario, en el cual se pueda vivir en paz. Siempre es necesario fijarse metas, un norte, para que la fortaleza del conjunto no se diluya.
En 1973 este pueblo logra la erradicación de la peste de la polio, gracias a profesionales de la medicina, de investigación, de las ciencias y del pueblo en general. Hoy nuestra niñez se encuentra libre del riesgo al contagio de tan dolorosa enfermedad que sigue aquejando a otras naciones.
En medio de las crisis surgen oportunidades y es usual que de ellas nazcan grandes logros. De la crisis de la polio, surgió un pueblo unido, capaz de brindar apoyo; cauteloso, que con esfuerzo y perseverancia, logró dar lugar al nacimiento del Hospital Nacional de Niños y, posteriormente, a otros proyectos que le darán soporte, tal como el Parque de Diversiones.
Hoy como antes, este pueblo debe reafirmar sus valores en familia y en sociedad, buscar una educación que sea congruente con el entorno y el contexto actual, solicitar respeto por la vida humana y acceso a la salud; trabajar con integridad y honestidad con el afán de forjar un escenario futuro que permita continuar con el desarrollo de este país.
Otro valor que es importante rescatar es la actitud agradecida reflejada en esa contribución de cincos y dieces de los niños y niñas de aquel entonces, para enviar una humilde, pero representativa medalla al descubridor de la vacuna.
El valor de la bondad que llevó al personal médico a sacrificar su tiempo y a realizar lo que moralmente era bueno en apoyo de todas las personas enfermas de la época. El valor de la laboriosidad y perseverancia, que es la satisfacción y la pasión incansable por conseguir los objetivos trazados, en ese caso, la erradicación de la enfermedad de la polio en Costa Rica. La crisis vivida no fue más que una oportunidad para transformar la historia en momentos de gloria.
Proteger el logro de las Américas
La OPS trabaja con los países para fortalecer la inmunización de rutina, para mejorar la vigilancia y garantizar que los sistemas de salud puedan detectar rápidamente los casos sospechosos de poliomielitis y responder ante ellos.
Mantener coberturas de vacunación elevadas y equitativas es fundamental para evitar la propagación del poliovirus importado y proteger el estatus de la región como territorio libre de poliomielitis.
La OPS insta a los padres, las madres y las personas cuidadoras a comprobar que los niños tengan al día sus vacunas contra la poliomielitis y a completar las dosis que les falten. Garantizar que todos los niños reciban las vacunas recomendadas ayudará a proteger el logro de las Américas y a acercar al mundo a la erradicación de la poliomielitis.
Un logro histórico: 53 años sin polio consolidan el prestigio del sistema de salud de Costa Rica
Era el año de 1954, cuando se presentó la peor epidemia de poliomielitis en Costa Rica: 1.081 casos registrados y 159 defunciones en niños menores de 4 años. Los esfuerzos de las autoridades sanitarias se intensificaron y en agosto de 1973, Costa Rica registró el último caso autóctono de este virus en una niña de Palmar Sur.
Hoy celebramos 53 años sin casos confirmados de poliomielitis, una enfermedad altamente contagiosa causada por el poliovirus que ataca el sistema nervioso central y puede causar desde vómitos y dolor de músculos, hasta parálisis permanente en las piernas o en la cara, e incluso la muerte.
“Cumplir 53 años sin registrar casos es un hito en la historia del país que refleja décadas de esfuerzos entre el Ministerio de Salud, la Caja Costarricense de Seguro Social y el Instituto Costarricense de Investigación y Enseñanza en Nutrición y Salud (Inciensa). Nuestro esquema nacional de vacunación contempla dosis a los dos, cuatro y seis meses de edad, y refuerzos a los 15 meses y a los 4 años, con una cobertura de vacunación superior al 95%. Todo este trabajo logró la renovación en este 2026 de la certificación internacional otorgada por el Comité Regional de Recertificación y reafirma nuestro compromiso de seguir protegiendo la salud de la población”, indicó el Dr. Alexander Sánchez Cabo, ministro de Salud.P
El funcionario añadió que mantener altas coberturas de vacunación, fortalecer la vigilancia epidemiológica y contar con el compromiso de las familias son acciones fundamentales para evitar que esta enfermedad prevenible vuelva a representar una amenaza.
El Ministerio de Salud mantiene una vigilancia epidemiológica activa para detectar oportunamente cualquier señal de alerta y responder de manera inmediata ante una posible amenaza. Durante 2026 se han notificado 17 casos sospechosos, todos descartados mediante pruebas de laboratorio.
El virus de la poliomielitis se transmite principalmente por vía fecal-oral, mediante el contacto con heces de una persona infectada o el consumo de agua y alimentos contaminados. Aunque puede provocar síntomas leves, también puede afectar el sistema nervioso y causar parálisis irreversible.
El Ministerio de Salud hace un llamado a madres, padres y personas cuidadoras para que revisen los carnés de vacunación de los menores de edad y acudan a los establecimientos de salud para completar las dosis correspondientes. Asimismo, recomienda el lavado frecuente de manos con agua y jabón, especialmente después de ir al baño, cambiar pañales y antes de preparar alimentos.
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