Salud

Hipertensión Arterial Pulmonar: El reto de garantizar el derecho a respirar

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Respirar no debería ser un esfuerzo, pero para los pacientes con Hipertensión Arterial Pulmonar, la vida sucede a medio pulmón. Esta enfermedad «invisible» eleva la presión en el circuito pulmonar hasta debilitar el corazón, dejando a quienes la sufren atrapados en un cansancio crónico. Exploramos las causas, los desafíos del diagnóstico precoz y las innovaciones terapéuticas que buscan que el aire deje de ser un lujo y vuelva a ser una constante en la vida de los afectados.

​En el mundo, el 5 de mayo está dedicado a hacer conciencia sobre esta enfermedad y celebrar la vida de quienes la padecen.

“Somos conscientes de las dificultades que pueden enfrentar los sistemas de salud en nuestra región para identificar esta enfermedad. Se requiere conocimiento y herramientas de detección temprana para que las personas pacientes, sobre todo mujeres, puedan tener calidad de vida; de lo contrario pueden enfrentar complicaciones gravísimas, como la inmovilidad. Al promover diagnósticos oportunos, se facilita el acceso a tratamientos y un mejor seguimiento para las personas, lo que contribuye a su bienestar, al de sus familias y al de la sociedad en general”, afirmó Fernando Vizquerra, Director Ejecutivo de Fedefarma.

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​¿Qué es la Hipertensión Pulmonar?

​La Hipertensión Arterial Pulmonar es uno de los 5 tipos de hipertensión pulmonar. Afecta las arterias de los pulmones y el lado derecho del corazón. Con esta enfermedad, los vasos sanguíneos de los pulmones se estrechan, bloquean o destruyen. El daño hace que sea difícil que la sangre circule hacia los pulmones y, por lo tanto, la presión en las arterias pulmonares aumenta. Así, el corazón debe trabajar más para bombear sangre hasta los pulmones.

​De acuerdo con los especialistas consultados, los síntomas de esta enfermedad suelen confundirse con otras enfermedades más comunes, como algunas respiratorias (asma) o cardíacas (lado izquierdo) e hipertensión. Entre los síntomas están: falta de aire (disnea) progresiva, incluso llegarles a faltar el aire estando en reposo; fatiga intensa, mareos, desmayos (síncopes), dolor en el pecho y fatiga al hacer ejercicio. También, hinchazón en piernas y tobillos (edema) y crecimiento del abdomen. En algunos casos, también son síntomas los labios o piel azulada (cianosis) y el pulso acelerado.

​“Es estar viviendo sin casi poder respirar. Imagínese qué difícil puede ser eso… En etapas avanzadas de la enfermedad, las personas deben utilizar, jalar, oxígeno complementario todo el día para poder respirar. Son personas que normalmente están en una época de su vida muy productiva, que tienen que dejar sus trabajos, donde sus familiares se convierten en sus cuidadores, donde muchas veces ellos sienten que también se convierten en carga para su familia”, explicó Tatiana Villegas, Directora médica de Ética y Cumplimiento de Ferrer.

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​La Hipertensión Arterial Pulmonar es considerada una enfermedad rara por su incidencia y prevalencia que, según la región del mundo y la fuente consultada, pueden variar entre 2,5 y 7,1 casos por millón, y entre 5 y 52 personas adultas por millón, respectivamente.

​El ecocardiograma y los avances en tratamientos salvan vidas

​De ahí que el diagnóstico certero pueda durar años desde que una persona asiste a la atención primaria hasta que es remitida a un hospital especializado.

​El doctor Randall Guadamuz Vázquez, médico internista y neumólogo, máster internacional en Hipertensión Pulmonar, coincide en que la enfermedad es difícil de diagnosticar y, de acuerdo con su experiencia, señala: “Dentro del diagnóstico diferencial de los cuadros de dificultad respiratoria, no solamente hay que pensar en que es producida por problemas pulmonares, bronquiales o problemas intersticiales, sino también por problemas vasculares pulmonares. Y es ahí donde el ecocardiograma juega un papel muy importante para el tamizaje”.

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​Asegura que los avances en tratamientos en la última década han permitido mejorar la calidad de vida del paciente para mitigar algunos de los síntomas y permitir que la persona recupere su calidad de vida, o permitir estabilizar al paciente para que sea candidato a un trasplante pulmonar.

​Afectación a mujeres y personas jóvenes

​De acuerdo con los especialistas, esta es una enfermedad que afecta en mayor medida a las mujeres.

​En algunas series, más del 70% de todas las personas afectadas con esta condición son mujeres. Podría estar condicionado a alteraciones genéticas y a otras enfermedades que a veces condicionan la Hipertensión Arterial Pulmonar, como enfermedades del tejido conectivo o reumatológicas.

​Según la experiencia del doctor Guadamuz, la enfermedad suele diagnosticarse en personas entre los 57 y 60 años, pero llama la atención a no descartar casos en personas menores, ya que cada día es más frecuente detectarlas en la década de los 30.

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