Puntarenas

“Yo soy capaz de todo”: Christopher Serrano, un porteño con el sueño de ser profesional

Las Instituciones públicas incumplen con reserva de plazas para personas con discapacidad en sedes regionales.

32 los años que tiene Christopher Serrano Fernández, 32 los que tiene de vivir en el Roble de Puntarenas y de estar mano a mano con una discapacidad intelectual llamada retraso mental leve.

Christopher vive con su mamá en El Roble de Puntarenas, ubicada en el Pacífico Central del país. Estudió en el Colegio Monserrat de Puntarenas y logró concluir su bachillerato.

Su único trabajo hasta ahora ha sido como asistente en Pequeño Mundo. Sus funciones: Empacar, estar haciendo conteo de las personas que entraban, estarse comunicando con los compañeros, echarle alcohol en gel en las manos a la gente, desinfectar los coches, hacer devoluciones”.

Ahí estuvo laborando alrededor de 23 días, como empleado de temporada en diciembre de 2019 y luego en diciembre del 2020, como parte del proyecto de la Fundación “Yo puedo, ¿y vos?”

Ellos vinieron aquí y empezaron a hacer una feria de empleo para ver cuántas personas de discapacidad habían y después si salía empleo para personas con discapacidad nos llamaban y enviaban el currículum por si estaban interesados, de los que contrataron hace dos años en Pequeño Mundo yo fui el únicoagregó Christopher.

Christopher dice que cuando las empresas se deciden a contratar personas con discapacidad dan un ejemplo para impulsar a otros que no saben qué hacer o que están dudando en si incorporar a su fuerza laboral a personas con necesidades especiales.

Qué no se asusten”, insistió.

Su mayor deseo laboral es ser independiente, ser bombero o salvavidas.

Me han pasado varias cosas, ha sido muy difícil. Uno se topa con gente que lo rechaza. En la calle a veces pasaba por algún lado y me decían apodos por envidia… A esas personas les diría que yo nunca les hice ningún mal como para que reaccionen así contra mí, y que los perdono. No tengo ningún remordimiento contra ellos, yo soy buena gente”.

Como vecino porteño, Chris insistió en que en su provincia existen muy pocos comercios capacitados para trabajar con personas en su condición.

“Al país le falta capacitar a nivel nacional, que haya lugares más accesibles y que puedan darnos trabajo a personas que están igual que yo. Tengo muchas amistades que están sin trabajo y se sienten muy tristes porque no los ayudan a capacitar o porque no les dan esa oportunidad”.

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Christopher recibió ayuda del Centro Cívico de Garabito, en particular un curso de habilidades blandas para capacitar a personas con discapacidad a fin de ayudarles a encontrar empleo.  

Las habilidades blandas son características que permiten una comunicación más efectiva y promueven las relaciones con otras personas, por ejemplo: trabajar en equipo, saber negociar, tener liderazgo y la capacidad para resolver problemas.

Estos Centros Cívicos por la Paz se crearon como una iniciativa del Gobierno a través del Ministerio de Justicia y Paz, junto con las Municipalidades de Garabito, Aguas Zarcas, Santa Cruz, La Capri, Cartago, Guararí y Pococí y otras entidades.

El Centro Cívico por la Paz Garabito está ubicado en Puntarenas. Dentro de sus objetivos destacan la inclusión social, la recreación de la cultura, del arte, además de prevenir la violencia en los jóvenes del cantón. Para ello impulsan diferentes actividades recreativas, culturales y artísticas.

Fotografía del curso de Habilidades Blandas realizado por el Centro Cívico por la Paz Garabito.

En una entrevista realizada por Telenoticias el pasado 26 de enero, a Lizbeth Barrantes Arroyo, directora ejecutiva de Conapdis, mostró que el 2% de las personas mayores de 18 años se encuentran en situación de discapacidad; es decir, 670.640 ticos, sin contar los niños y adolescentes en esa condición. Lo anterior indica que tomando en cuenta niños, adolescentes y personas mayores de 18 años son más de 8,000 ciudadanos en el país con alguna discapacidad.

Según el gráfico mostrado por Conapdis dentro de esta población mencionada el porcentaje del 60,9% de costarricenses con discapacidad son mujeres y el 39,1% son hombres.

Algunos de los supuestos de los que nosotros hemos hecho una correlación es precisamente que las mujeres tenemos una expectativa de vida en nuestro país y la discapacidad también está asociada al envejecimiento, pero también tiene que ver en relación con algunas variables de género como lo es la violencia intrafamiliar que ha generado en los últimos años a muchas mujeres con discapacidad” agregó Lizbeth Barrantes Arroyo, directora ejecutiva de Conapdis.

La región del Pacífico Central tiene el mayor porcentaje de personas con discapacidad del país, según la primera Encuesta Nacional sobre Discapacidad 2018, del Instituto Nacional de Estadística y Censos.

Esta región registra un 24,0%, seguida por la región Brunca con el 22,5%; Chorotega, con 21,6%; Central, 17,7%; Huetar Norte 16,2%; y un 14,0% para Huetar Caribe.

Del 18,2% de personas con discapacidad, se estimó que el 14,4% tienen un grado severo, mientras que el 3,8% están en una situación de discapacidad de leve a moderada”, indica la encuesta.

Empleo e ingresos

La primera Encuesta Nacional sobre Discapacidad 2018, del INEC  también informó que la población mayor de 18 años con empleo y sin empleo mostró discrepancias entre las personas que tienen o no una discapacidad.

El 43,6% de las personas con discapacidad tienen algún trabajo o están en búsqueda de uno, mientras que en las personas sin discapacidad correspondió al 68,2%” agregó el INEC.

https://www.inec.cr/noticia/pais-tiene-182-personas-en-situacion-de-discapacidad

Instituciones públicas incumplen con reserva de plazas

A las escasas oportunidades laborales para personas con discapacidad en la región Pacífico Central se suma que el Estado incumple con la reserva de plazas en las instituciones públicas, según lo establece la Ley de Inclusión y Protección Laboral de las Personas con Discapacidad en el Sector Público.