Salud

Vecino de Esparza aclama por ser atendido en el Hospital Monseñor Sanabria

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  • Adulto mayor le funciona solamente el 2% de su corazón y necesita atención en el Monseñor Sanabria. 
  • Debe consumir pastillas que le ayuda a controlar el dolor en su pecho. 

Don Ronald Gabuardi, un valiente vecino de 67 años del cantón de Esparza, se encuentra en una batalla por su vida mientras lucha contra las adversidades de una salud debilitada. Con tan solo un 2% de su corazón funcionando correctamente, Gabuardi requiere con urgencia atención médica especializada en el Hospital Monseñor Sanabria.

Desde hace cuatro años, Gabuardi ha estado enfrentando las secuelas devastadoras de una vida pasada marcada por el consumo de drogas. Su primer infarto fue el despertar que necesitó para cambiar su rumbo y buscar una vida más saludable. Sin embargo, las consecuencias de aquellos tiempos oscuros lo persiguen implacablemente.

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“Recuerdo haber acudido a un centro médico en San José llamado CENARE, donde obtuve mi primer informe médico. Intenté obtener una actualización un mes después de mi alta hospitalaria, pero me encontré con la huelga de maestros y la agitación general que asolaba la ciudad. Me dirigí a la Secretaría de Consultas, suplicando su colaboración. Sin embargo, me informaron que el personal encargado se encontraba en huelga, algo que lamentablemente no estaba en mis manos solucionar”, relató Gabuardi en exclusiva para Puntarenas Se Oye.

A pesar de su delicada situación, Gabuardi ha intentado continuar con su vida diaria lo mejor que puede. Sin embargo, su salud dio un giro aún más sombrío cuando sufrió un segundo infarto. Rápidamente fue trasladado al hospital, donde recibió atención en cuidados agudos antes de ser trasladado a una sala de recuperación. Tras una larga espera de 21 días, finalmente un cardiólogo evaluó su estado y compartió las devastadoras noticias: apenas el 35% de su corazón sigue latiendo. Gabuardi no se rinde y planteó la posibilidad de un procedimiento de cateterismo, pero su súplica fue rápidamente desestimada con las siguientes palabras: “Usted no es candidato para dicha intervención, ya que podría resultarle fatal”.

Desconcertado y con un sentimiento de injusticia, Gabuardi hizo referencia al caso de su propio hermano, quien recibió un tratamiento similar después de su primer infarto. Sin embargo, esta vez la suerte no estuvo de su lado. El médico fue claro al afirmar que no había nada más que pudiera hacerse por él. Con el corazón lleno de desesperanza, Gabuardi regresó a su hogar sin una solución a la vista. Trágicamente, al año siguiente, sufrió un tercer infarto que lo llevó de vuelta al mismo hospital. Durante su estancia de mes y medio, recibió la noticia de que su tratamiento se retrasaba debido a la falta de disponibilidad de un espacio adecuado para llevar a cabo el procedimiento.

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Adjuntamos las pruebas médicas del señor Gabuardi, donde se puede verificar que su próxima cita está programada para el año 2024. Además, cabe destacar que no se encuentra disponible el informe médico detallado (epicrisis).

Hasta el momento, no hemos obtenido respuesta

Epicrisis

Al cierre de la nota no hemos obtenido respuesta de la Oficina de prensa del Hospital Monseñor Sanabria

 

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