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Sujeto intentó burlar puesto policial dos veces para contrabandear

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La pericia policial pudo más que la astucia e insistencia de un presunto contrabandista de licores, el cual intentó burlar, en dos ocasiones, un puesto de control de la Policía de Fronteras y la Policía de Control Fiscal en el sur del país para intentar contrabandear cerca de un millón de colones en licores. 

Se trata de un sujeto de apellido González, el cual fue sorprendido el jueves por oficiales de los citados cuerpos policiales, durante un patrullaje por la línea férrea cercana al puesto de Kilómetro 35, en Guaycará de Golfito. 

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Ese lugar constituye una ruta usada para el tráfico de personas, así como de drogas y mercaderías contrabandeadas, por lo cual los oficiales fronterizos y de la Policía de Control Fiscal frecuentemente efectúan recorridos por esa zona. 

González fue sorprendido mientras empujaba una carreta de las usadas por los trabajadores de las fincas de palma aceitera para transportar los corozos o frutos de dicha planta. 

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Tras solicitarle que mostrara el contenido de lo que llevaba en la carreta, este resultó estar conformado por 384 botellas de diversos tipos de licores, entre aguardiente, ron, vodka y  cerveza. 

Esta es la segunda vez en tan solo seis días que este sujeto intenta evadir el puesto policial de Kilómetro 35 a fin de contrabandear bebidas alcohólicas procedentes de Panamá. 

Trató de hacerse pasar por un motociclista que hacía entregas exprés 

 El pasado sábado intentó pasar por la calle de La Gamba, otra de las rutas favoritas de quienes realizan actividades ilegales y tratan de que las autoridades no los detecten.

Sin embargo, al igual que ayer, Gonzáles se topó con varios oficiales fronterizos, por lo que al solicitarle que mostrara lo que transportaba en la caja de la motocicleta que conducía, quedaron al descubierto 150 botellas de diversos tipos de licores. 

En ambos casos, se trató de productos adquiridos en Panamá e introducidos al país sin el debido pago de tributos, además de tampoco contar con los debidos permisos sanitarios del Ministerio de Salud. 

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Es por ello que, en coordinación con la Policía de Control Fiscal, ambos cargamentos, cuyo valor podría superar el millón de colones, fueron decomisados y remitidos a las bodegas de la Dirección de Aduanas. 

Cabe indicar que, además de la violación a las normar tributarias, quienes se dedican al trasiego de bebidas embriagantes también violentan las normas sanitarias, por lo cual el consumidor no tiene plena certeza de lo que está consumiendo, pues podría tratarse de bebidas adulteradas que podría provocarle daños a la salud y hasta la muerte. 

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