Por un nacimiento digno: El camino propositivo para eliminar definitivamente la Violencia en el parto

Sofía siempre soñó con ser madre. Imaginaba el momento de conocer a su bebé como el más puro y lleno de amor de su vida. Leyó libros, asistió a clases, se preparó con ilusión para el parto natural que tanto anhelaba. Quería una experiencia consciente, acompañada, respetada.
Cuando llegó el gran día, la emoción de las primeras contracciones se mezcló pronto con una sensación de desconcierto. En el hospital, la prisa parecía gobernar cada decisión. Su plan de parto, que había compartido con ilusión, fue apenas leído y rápidamente desestimado. «Aquí hacemos las cosas a nuestra manera, señora», le dijo una enfermera con un tono que no admitía réplica, mientras le administraba medicación sin explicarle los motivos ni pedir su consentimiento explícito.
Las horas pasaron entre monitoreos constantes que la obligaban a estar inmóvil, comentarios despersonalizados sobre su «falta de progreso» y procedimientos dolorosos realizados sin previo aviso. Cuando el agotamiento la venció y expresó su deseo de un breve descanso, le respondieron: «¡Ahora no es momento de quejarse! Otras aguantan más». La voz se le ahogaba en la garganta, sintiéndose pequeña, invisible, como si su cuerpo no le perteneciera. muchas mujeres viven este tipo de violencia en silencio e inclusive no reciben el apoyo necesario para tener un embarazo digno.
Desde la experiencia de Sofía, aunque dolorosa, encendió en ella una convicción: ninguna mujer debería pasar por lo que ella pasó. Es hora de que el nacimiento sea, en todas sus facetas, un acto de amor, respeto y dignidad.
La CCSS organizó un foro denominado “Generando cambios, una visión propositiva para la eliminación de la violencia obstétrica” en la que participaron funcionarios del Instituto de Educación en Derechos Humanos, de la Defensoría de los Habitantes de la República, así como miembros de distintas organizaciones civiles.
“Sabemos que hay múltiples formas de violencia que sufren las mujeres a nivel nacional, pero nosotros nos hemos enfocado en verificar y utilizar mejores prácticas de manera que el binomio madre/bebé tengan y dispongan de espacios donde se respeten sus derechos humanos y donde se aplique lo que ellas necesitan para ese momento tan importante”, añadió la máster Artavia Monge.
En este sentido, la institución viene trabajando desde el 2024 en actualizar los protocolos e implementar una política denominada “Estrategia institucional de prevención y atención de la violencia obstétrica” para el abordaje de este tipo de violencia, y todas sus variantes, en los establecimientos de salud de la CCSS.
La coordinadora del Programa de Salud de la Mujer, doctora Ileana Quirós Rojas, detalló que dicha estrategia busca optimizar la calidad de la atención que recibe tanto la mamá como el bebé en todas las etapas que ello conlleva, desde el embarazo hasta el postparto:
“Mediante la aplicación de la evidencia científica, en términos de una comunicación abierta en ambas vías, buscamos que la mujer se apropie y decida cómo quiere parir, cómo quiere llevar su embarazo, siempre bajo las recomendaciones del profesional de salud, pero que ella se apropie para que tome sus mejores decisiones y se sienta plena y satisfecha al igual que su familia”, acotó la doctora Quirós Rojas.
Para Montserrat Villeda Flores, asistente de la actividad y quien, además, es representante de colectivos de mujeres que buscan mejorar la experiencia materna, es fundamental los procesos de comunicación, tanto en el personal de salud como la población en general, para la toma de decisiones informadas y empoderadas.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la violencia contra mujeres y niñas es una de las violaciones de los derechos humanos más generalizadas.
Por esta razón, y con el propósito de generar conciencia e inspirar acciones que pongan fin a esta epidemia mundial, todos los años se conmemora el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer como un llamado de atención sobre la necesidad urgente de poner fin a la violencia, en todas sus expresiones, contra las mujeres y las niñas de todo el mundo.








