Puntarenas

Reportaje Especial: Bosques de Marea, futuro de Puntarenas, el manglar como motor de empleo sostenible y escudo costero

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Por: Fabricio Alfredo Obando Chan, periodista Puntarenas Se Oye. 

Puntarenas es un lugar mágico en donde las olas del mar se convergen para llenar de felicidad el corazón de los porteños y también donde nuestros abuelos bailaban al compás de las olas.

Pero Puntarenas es más que eso porque en sus costas se esconde un tesoro que casi nadie conoce y se llama manglar, este maravilloso lugar creado por la mano de Dios, parte importante del medio ambiente y también de la bella perla del Pacífico; allí mismo se pueden encontrar historias que enriquecen el acervo cultural de la región.

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Además, existen iniciativas que permiten a las personas conocer este maravilloso sitio, generan una fuente de empleo para los lugareños, pero sobre todo los convierten en guardianes de este tesoro.

Estas personas son los guardianes del manglar en Puntarenas, específicamente en Fray Casiano. Foto cortesía de Fabricio Alfredo Obando Chan

¿Qué es un manglar? 

Según la definición del Diccionario de la Real Academia Española, la palabra manglar significa: terreno que en la zona tropical cubre de agua las grandes mareas, lleno de esteros que lo cortan formando muchas islas bajas, donde crecen los árboles que viven en el agua salada.

Datos del Plan de Manejo del Humedal Estero Puntarenas y Manglares elaborado por el Área de Conservación Pacífico Central (ACOP) y del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC) del 2018 sobre el manglar de Puntarenas y lugares aledaños indican que  el manglar dentro del Área Silvestre Protegida (ASP) del Humedal Estero Puntarenas y Manglares Asociados (HEPyMA) constituye el 61% de su superficie.

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Este ecosistema está compuesto por varias especies de mangle, que incluyen:

Mangle Rojo: Rhizophora mangle y R. racemosa.

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Mangle Blanco: Laguncularia racemosa.

Mangle Negro: Avicennia germinans y A. bicolor.

Mangle Piñuelo: Pelliciera rhizophorae.

Mangle Botón (Conchal): Conocarpus erectus.

El manglar es un ecosistema que proteje el medio ambiente. Foto tomada por Fabricio Alfredo Obando Chan, Puntarenas Se Oye.

El desconocimiento: enemigo del manglar

Los estudiantes Alonso Agüero Blandón y Angélica García Valladares, de la carrera de sociología de la Universidad de Costa Rica, presentaron los resultados de una investigación denominada “El desconocimiento: enemigo del manglar”, en la cual descubrieron la importancia de educar a la población sobre este tema.

Según Agüero Blandón,  el estudio universitario reveló que el manglar es un ecosistema esencial para la economía local (moluscos y turismo) y un “rompeolas natural”, pero enfrenta serias amenazas por la contaminación y el desconocimiento específico.

García Valladares por su parte  agregó que el manglar , “es mucho más que un conjunto de árboles y raíces; es un ecosistema de suma importancia” para la vida y la economía de las comunidades costeras de Puntarenas, sirviendo como un pilar para la recolección de moluscos comerciales (como la piangua), el potencial turístico y la protección natural de la costa”.

Ambos destacaron que el manglar aporta beneficios concretos que se perciben en el día a día. El más directo y conocido es la recolección de moluscos, como las pianguas, una actividad comercial y de consumo propio que se mantiene activa.

Además, los investigadores destacaron la función ecológica del manglar:

* Protección costera: Actúa como un “rompeolas natural” que beneficia a las comunidades cercanas, mitigando el impacto de oleajes y eventos climáticos.

* Biodiversidad: Es un hábitat crucial para diversa flora y fauna, incluyendo especies de interés turístico como aves y cocodrilos.

El conocimiento sobre el manglar en Puntarenas es, a menudo, innato y transmitido por la cercanía. Las personas lo conocen por haber vivido cerca y haber interactuado con él desde edades tempranas, más que por talleres o educación formal. Sin embargo, este conocimiento tiende a ser menos técnico.

 

“Las personas que viven ahí saben que pueden ir a sacar piangua. Pero no pueden saber cuál es el tallaje mínimo que se necesita para poder sacar la piangua si la quieren comercializar,” explicó Ángelica García Valladares , evidenciando la brecha entre la práctica y la normativa. 

Muchas personas desconocen la importancia del manglar. Foto tomada por Fabricio Alfredo Obando Chan, para Puntarenas Se Oye.

Amenazas que afectan el manglar 

De acuerdo con la investigación de los sociólogos, el problema más visible y preocupante que enfrenta el manglar es la contaminación por desechos sólidos, provenientes tanto de la comunidad aledaña como de zonas más alejadas.

El reporte señaló que, durante las campañas de limpieza, lo que más se recoge son botellas (plásticas y de vidrio), que a menudo se enredan con las artes de pesca; así como desechos voluminosos como sillones viejos, cocinas, lavadoras y refrigeradoras en ciertos sectores.

Además, se identificó un daño indirecto causado por las lluvias pues la basura arrastrada por los ríos desde barrios más alejados termina inevitablemente en el manglar o en el mar. Los encuestados en la investigación universitaria también señalaron la necesidad de mayor apoyo municipal en la recolección de los residuos recolectados durante las jornadas de limpieza.

La personas trabajan reciclando para hacer las siembras que utilizan en el manglar. Fotografía tomada por Fabricio Alfredo Obando Chan, para Puntarenas Se Oye.

Fray Casiano: La comunidad vence el obstáculo gubernamental y reduce la contaminación del manglar en un 80%

 

Los vecinos de la comunidad de Fray Casiano, ubicada en el cantón central de Puntarenas y perteneciente al distrito de Chacarita, se han puesto la camisa en la  protección del manglar.

El pasado 28 de noviembre los vecinos de la comunidad recibieron una capacitación sobre el tema del manglar y la conservación del mismo en las instalaciones de la Estación de Biología Marina Juan Bertoglia Richards, de la Universidad Nacional de Costa Rica.

En dicha actividad estuvo presente don José Alberto Sánchez Castillo, vecino de Fray Casiano y miembro de ASOPRENSO, quien conversó con Puntarenas Se Oye sobre la labor que realizan en pro de la conservación del manglar.

 

​»La importancia de este ecosistema es inmensa. Ahí subsisten numerosas familias gracias a la extracción de moluscos. Además, considerando la confluencia de muchos ríos en la parte alta, el manglar desempeña un papel crucial como barrera natural y protectora entre el estero y las comunidades aledañas», mencionó Sánchez Castillo al referirse a  la importancia del manglar para los vecinos de Fray Casiano.

 

A nivel social, el manglar tiene un valor incalculable. Sánchez Castillo señaló que, aunque existen regulaciones que prohíben la extracción de recursos en la zona, «hay muchas personas que acuden al manglar a pescar para su subsistencia diaria.» El líder comunal concluyó enfatizando el arraigo del ecosistema: “el manglar siempre ha estado ahí; siempre será una parte fundamental, yo diría, de todas nuestras comunidades, especialmente en la Gran Chacarita”.

Imagen con fines ilustrativos.

Sánchez Castillo añadió que, desde décadas pasadas, el ecosistema enfrenta serios desafíos. Específicamente, mencionó que «en los años 70 y 80 hubo una tala indiscriminada debido a la extracción de carbón», lo que representó el primer gran problema histórico. No obstante, esta práctica problemática ha sido erradicada en la actualidad.

 

La problemática ambiental en la zona se agrava debido a la sobrepoblación observada en las áreas adyacentes al manglar. Esta situación es de gran preocupación, pues provoca que muchos residentes de las comunidades viertan sus residuos directamente en el estero y el ecosistema de manglar.

Es precisamente en respuesta a este desafío que interviene ASOPRENSO. Esta asociación, con un claro enfoque ambiental, se dedica a la extracción de los desechos que son arrojados por las mismas comunidades, actuando como un paliativo crucial ante la contaminación directa del ecosistema.

ASOPRENSO, un aliado en el cuido del manglar

 

“La Asociación para la Protección de los Recursos Naturales (ASOPRENSO) se fundó hace 3 años, pero una parte de nuestra junta directiva tiene experiencia en este tema ambiental desde 2015. De hecho, podría decirte qué de 2015 a la fecha hemos reforestado o sembrado más de 100 mil plántulas de manglar. Hemos involucrado a escuelas de la comunidad, hemos involucrado niños y personas comunes y corrientes de la comunidad”, explicó Sánchez Castillo. 

 

Esta iniciativa en la actualidad es financiada por la Universidad Nacional de Costa Rica, aunque  anteriormente el apoyo y el financiamiento habían sido prácticamente nulos y, gracias a bingos y rifas, habían  salido adelante con la misión de cuidar este tesoro natural puntarenense.

 

«Este proyecto ha mejorado la calidad de vida de los lugareños de manera tangible», afirmó Sánchez Castillo. Para ejemplificar el cambio, detalló la reducción de desechos recolectados: «Cuando empezamos hace diez años, extraemos, fácilmente, entre 500 y 700 kilos de residuos en una campaña de dos horas. Hoy día, realizamos jornadas de tres y hasta cuatro horas, y lo máximo que extraemos son 100 o 150 kilos.»

Esta reducción, según su opinión, demuestra una mejora notable en la concientización de la comunidad. No obstante, concluyó que «uno creería que puede mejorar más todavía, pero para eso hay que seguir haciendo un trabajo conjunto.»

 

Sánchez Castillo comenta que el principal obstáculo ha sido el Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE)  y el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC)  porque el apoyo de ellos ha sido nulo.

“Para nosotros, más bien han sido un obstáculo, porque lo que nos dicen es que no podemos sembrar ni reforestar sin un permiso de ellos. Pero, imagínese, si estuviéramos esperando ese permiso, ya tendríamos 10 años y no habríamos hecho nada. Siento que, aunque no suene bien, estas dos instituciones que tienen que ver con el tema ambiental de los bosques y manglares han sido más bien un obstáculo”. explicó Sánchez Castillo.

 

Puntarenas se Oye se comunicó con el Ministerio de Ambiente y Energía y con el Área de Conservación Pacífico Central (ACOPAC); sin embargo, no recibimos respuesta alguna sobre el tema de los manglares en Puntarenas.

 

El aporte comunal siempre va a ser importante; no se puede trabajar solo, sin las fuerzas vivas. Reunir a la comunidad, buscar el apoyo de las escuelas, colegios y kinders y, de ahí en adelante, comenzar a inculcar a los estudiantes la importancia de comenzar a trabajar en la protección de los manglares, opinó el miembro de ASOPRENSO.

 

«La reforestación del manglar podría mejorar significativamente si logramos articularnos con entes gubernamentales como el SINAC o el MINAE. En 2015, trabajamos exitosamente con ellos, instalando viveros y reforestando zonas importantes. Lamentablemente, un cambio de gobierno interrumpió esa colaboración, obligándolos a continuar de forma independiente, lo que subraya la necesidad crítica de apoyo institucional», argumentó Sánchez Castillo.

 

La fuente señala una clara preocupación por la agenda ambiental del gobierno actual, la cual ha tenido un impacto directo en los proyectos de restauración costera.

 

«Se han eliminado programas esenciales como ‘Manos a la Obra’ del IMAS y otros del Ministerio de Trabajo que financiaban actividades cruciales como la limpieza de esteros, playas y la reforestación de manglares,» aseveró.

​Estos fondos ahora se han redirigido a programas de empleo juvenil como ‘Empléate’. La crítica principal radica en la percepción gubernamental: «El gobierno considera que la reforestación y la limpieza no son productivas, a pesar de su inmensa importancia ambiental y su rol vital en la protección contra la erosión costera”, indicó.

 

«En 2015, trabajamos exitosamente con ellos, utilizando viveros y reforestando zonas deforestadas,» indicó Sánchez Castillo. Sin embargo, la colaboración se interrumpió con un cambio de administración, obligando a las iniciativas locales a continuar de forma independiente, lo que subraya la necesidad crítica de apoyo institucional.

Lecciones Aprendidas en la Siembra

A pesar de la falta de financiamiento, la experiencia acumulada a lo largo de los años ha permitido a los líderes comunitarios perfeccionar las técnicas de siembra y manejo de viveros.

Se ha identificado la importancia de la temporalidad en el proceso, con épocas específicas para sembrar en verano e invierno, lo que permite evitar tanto la escasez de semillas como el arrastre de los plantíos jóvenes por las crecidas de los ríos.

 

«Tradicionalmente, realizamos un vivero en diciembre, y se notifica a la comunidad sobre las áreas de reforestación para asegurar su cuidado y éxito», concluyó la fuente, destacando que el conocimiento local es el pilar que sostiene la lucha por la recuperación de este ecosistema. 

Mujeres de Fray Casiano participan en la elaboración de los viveros. Fotografía tomada por Fabricio Alfredo Obando Chan, para Puntarenas Se Oye.

La Educación Ambiental como Estrategia Futura

 

Los investigadores de la Universidad Nacional coinciden en que el principal desafío es la educación, especialmente dirigida a las poblaciones jóvenes.

Aunque existe un contraste entre el desinterés percibido y la participación real de jóvenes en grupos de limpieza, existe un consenso en que la educación debe ser multisectorial.

Los expertos identificaron la necesidad de un trabajo conjunto entre la familia, las escuelas, la Municipalidad y otras instituciones, para dar charlas y visibilizar la importancia del ecosistema.

«El Puerto Puede» una organización que trabaja en Pro del manglarE

Otra iniciativa importante de protección al manglar nace del  grupo porteño «El Puerto Puede», que se organizó en la figura de asociación para buscar  no solo restaurar el paisaje sino también traer esperanza  al cantón central de Puntarenas por medio del Jardín Botánico El Manglar. Este proyecto se erige como un modelo de recuperación urbana diseñado para transformar la vulnerabilidad en resiliencia.

El Puerto Puede con su iniciativa del jardin botanico es una forma de darle vida al Puerto. Foto cortesia de El Puerto Puede.

​El desafío: Superar la crisis del abandono

​La ciudad ha experimentado un deterioro significativo en su dinamismo económico. Factores críticos han convergido para crear una situación de urgencia:

  • Restricciones pesqueras: La economía local, históricamente ligada al mar, ha sufrido por las limitaciones impuestas a esta actividad.
  • Desplazamiento institucional: La transferencia de oficinas gubernamentales fuera del Distrito Central ha reducido la afluencia de personas y el movimiento comercial.
  • Inseguridad percibida: Los espacios públicos sin mantenimiento se han convertido en focos de riesgo, facilitando la actividad criminal y el desorden social.

​Ante este panorama, la recuperación de áreas estratégicas es esencial para garantizar la seguridad y elevar la calidad de vida de los residentes. La información suministrada es un documento que realizó la Asociación el Puerto Puede.

​La propuesta: Reclamar el espacio público

​El Jardín Botánico El Manglar propone una solución directa: reclamar un espacio público abandonado con vista al emblemático Estero y transformarlo en un parque y jardín de usos múltiples. Esta no es una simple obra de ornato; es una estrategia de revitalización para el beneficio directo de los habitantes del Cantón Central y las comunidades circundantes un documento elaborado por el Puerto Puede  sobre el Jardín Botánico .

​El objetivo central es convertir este vacío urbano en un punto de encuentro dinámico que sirva simultáneamente para la recreación, la cultura y la educación ambiental.

​El manglar como motor de reactivación económica

​Para que Puntarenas recupere su brillo, necesita infraestructura que actúe como un imán para el visitante. El proyecto aborda esta necesidad desde varios frentes:

  • Atracción turística: Al crear un espacio seguro y visualmente impactante, se espera incrementar el número de visitantes en el centro de la ciudad.
  • Impacto en el comercio: El aumento de afluencia beneficia directamente al centro comercial de Puntarenas, dinamizando negocios locales.
  • Identidad local: Al resaltar la belleza de los manglares, se fortalece el sentido de pertenencia y se crea un producto turístico único basado en la naturaleza.

​Educación ambiental: El escudo del futuro

​La solución que ofrece el Jardín Botánico va más allá de lo económico; se adentra en lo educativo. Los manglares son, esencialmente, un escudo costero, y su preservación depende de la conciencia pública.

​El proyecto busca brindar educación sobre la importancia ecológica de estos bosques de marea, sensibilizando a la población sobre la conservación ambiental a través de la experiencia directa. Se plantea como un «aula abierta» donde residentes y turistas puedan convivir en un entorno natural protegido, seguro y accesible para todos.

​ Un símbolo de resiliencia

​El Jardín Botánico El Manglar representa un cambio de paradigma para Puntarenas. Es la prueba de que, mediante la planificación estratégica y la valoración de los recursos naturales, es posible convertir un foco de inseguridad en un motor de desarrollo. Este proyecto no solo protege el ecosistema, sino que protege el futuro de las familias puntarenenses, devolviéndoles un espacio de paz, cultura y prosperidad.

Crisis en el ecosistema: El preocupante declive del 42% en los manglares costarricenses

En 34 años los manglares en Costa Rica tuvieron una reducción en un 42% para 1979 nuestro país contaba con 64.452 hectáreas de manglares, para 1995 se redujo a 51.361 hectáreas y para el 2013, la extensión de manglares abarcaba únicamente 37.420 hectáreas de territorio nacional.

 

La situación actual de los manglares forma parte del XXI Informe Estado de la Nación y este análisis fue realizado a partir de datos arrojados en el Quinto Informe Nacional al Convenio Sobre Diversidad Biológica, que fue presentando entre el Sinac y el MINAE a inicios del  2014, y del proyecto “Valoración de los servicios ecosistémicos y del potencial de mitigación del cambio climático en los manglares del golfo de Nicoya”, ejecutado por el Programa de Cambio Climático y Cuencas del Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (Catie).

 

Ambos estudios señalaban las quemas, talas, invasiones, contaminación, erosión y construcción de infraestructura como factores que favorecen la pérdida de los manglares, pero indican que otros factores como el aumento del nivel del mar y marejadas fuertes también ejercen presión .

 

“Aunque por ley los manglares son zonas públicas con protección estatal y está prohibida su ocupación, el crecimiento de los cultivos de caña, palma africana y arroz, la corta de árboles para aprovechar su madera o urbanizar terrenos, así como un inadecuado manejo de las pesquerías y la sedimentación por un deficiente uso del suelo en la parte superior de ciertas cuencas, han puesto en serio peligro los manglares de la provincia de Puntarenas”, señala el Informe, citando el reporte del Sinac-Minae.

 

“La fragilidad de estos ecosistemas no solo tiene efectos sobre la recuperación de la cobertura boscosa, sino que además impacta negativamente su capacidad de producir materia orgánica, albergar distintas especies de fauna (peces, mamíferos, aves, invertebrados e insectos) y servir como sumidero para la absorción de gases de efecto invernadero”, agrega el estudio.

 

El reporte del Catie, citado por el informe, recomienda promover iniciativas y marcos políticos que colaboren con la restauración de los manglares en Costa Rica. “Las recientes experiencias de desarrollo comunitario y restauración ecológica lideradas por Conservación Internacional en el Golfo de Nicoya demuestran que es imprescindible el involucramiento de las comunidades locales en todos estos procesos”, concluyó.

 

“Este reportaje se realizó dentro del programa “Periodismo en tiempos de polarización” del Fondo para el Periodismo de Soluciones en Latinoamérica, una iniciativa público-privada de El Colectivo 506 y la Fundación SOMOS, y gracias al apoyo del Fondo Canadá para Iniciativas Locales. El Fondo Canadá para Iniciativas Locales—administrado por la Embajada de Canadá—financia proyectos de pequeña escala y de alto impacto dirigidos al empoderamiento de las comunidades y poblaciones vulnerables, y la promoción de los derechos humanos para todas las personas”.

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