Porteños Con Valor

Porteños con Valor ​Angie Vega Vargas : La mujer detrás del «Motor de dos Turbinas» ​

El artículo continúa abajo

En el marco del 8 de marzo, en Puntarenas Se Oye queremos resaltar  la figura de la mujer suele adornarse con etiquetas de «valentía» o «heroísmo». Sin embargo, para Angie Vega Vargas, vecina de Esparza, contadora pública, empresaria y presidenta de la Asociación Integral de Familias con Necesidades Especiales de Esparza (ASOINFANES), ser mujer no es una etiqueta, sino una decisión diaria de transformar los retos en combustible.

​El motor de la gratitud

​Mientras muchas personas ven en la discapacidad un obstáculo, Angie ha construido su vida alrededor de una verdad distinta. Su hijo mayor, quien vive con parálisis cerebral y ceguera total desde hace 25 años, es lo que ella denomina con orgullo su “motor de dos turbinas”.

«Él me impulsa. Lejos de ser un freno, es la energía que necesito a la par mía», confiesa con una voz que mezcla la ternura de una madre con la determinación de una líder. Para ella, la clave del éxito radica en una palabra que practica como un ritual: gratitud. «A las madres con hijos con discapacidad les digo: es difícil, no lo voy a negar, pero somos afortunadas. Todo depende del cristal con que miremos nuestra realidad».

El artículo continúa abajo

Para Angie su familia es su principal apoyo para seguir adelante con sus proyectos. Foto cortesía de Angie Vega Vargas.
Para Angie su familia es su principal apoyo para seguir adelante con sus proyectos. Foto cortesía de Angie Vega Vargas.

 

El arte de equilibrar mundos

​Angie no es solo una cuidadora; es una estratega de la vida. Tras 15 años como empleada pública, tomó la decisión valiente de renunciar para recuperar su paz, su tiempo y su familia. Hoy, su casa es el centro de mando de un ecosistema emprendedor impresionante: lidera una organización en Rena Ware  llamada HX87, dirige su propio Consorcio Contable y gestiona una boutique llamada Angiemar.

El artículo continúa abajo

​Su agenda es un testimonio de movimiento constante. Ayer, mientras muchos descansaban, ella recorría San José trayendo mercadería para su boutique, con su hijo al lado, disfrutando de una tarde en el mall. «Él anda conmigo en todas partes; cumplimos sueños juntos», relata. Esa es la esencia de Angie: demostrar que el emprendimiento y la maternidad no son mundos opuestos, sino vasos comunicantes que se nutren mutuamente.

​Responsabilidad Social: Polinizando el mundo

​Para Angie, ser mujer en el siglo XXI implica una responsabilidad social que trasciende las paredes del hogar. Su proyecto más ambicioso está por florecer en Nances de Esparza: un centro diurno para personas con discapacidad de entre 13 y 62 años, fruto de un convenio con la Municipalidad de Esparza.

 

El artículo continúa abajo

​»Las personas con discapacidad son tan esenciales como las abejas», reflexiona. «Si las abejas polinizan el mundo, ellos sensibilizan a la humanidad. Por eso luchamos por sus derechos, para que al terminar su etapa escolar no queden en el olvido, sino que tengan un lugar donde seguir soñando».

Un legado de luz y servicio

​Al mirar el espejo de la historia y recordar a figuras como Elizabeth Odio Benito, Virginia Grutter  Angie se visualiza no desde la comparación, sino desde el compromiso. Su mensaje para este Día de la Mujer es directo: las excusas son solo autosabotajes.

«Estudiar, trabajar, emprender… sí se puede. El límite es el cielo», asegura. Pero su visión no termina en el éxito financiero. Ella hace un llamado profundo a la compasión, especialmente hacia los adultos mayores y los más vulnerables. «Venimos al mundo a servir; esa es nuestra verdadera misión».

​Este 8 de marzo, Angie Vega nos recuerda que ser una mujer honorable y de fe no se trata de no cansarse nunca, sino de no dejar que el cansancio apague la luz que estamos llamados a proyectar en nuestra comunidad.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba