Por vos, por tu familia, por Costa Rica: ¡No faltes a votar!

Durante las últimas cincos décadas, una gran cantidad de costarricenses no ejercieron el derecho al voto. Por eso, los partidos que gobernaron el país fueron elegidos por el grupo que sí votó y se hizo escuchar. La plataforma UCR Electoral insta a la ciudadanía a marcar la diferencia en estas elecciones.
Según estudios de la UCR, la mayoría de las personas que se abstiene de ejercer el sufragio lo hace porque no quiere, no porque no puede. El Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) cumple el rol de facilitar la votación, ahora les corresponde a las personas superar las frustraciones y asumir en está elección decisiva su compromiso con la democracia.
Además, el Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) en su última encuesta refleja que el 87% de las personas en Costa Rica considera que la elección del domingo 1º de febrero es muy » o»bastante » importante para su vida y para el país.
¡Que vote más del 80 % este 2026!
El último proceso electoral donde participó más del 80% de la ciudadanía fue en las elecciones de 1970. Desde entonces, la cantidad de costarricenses que desiste de ir a las urnas ha crecido en forma exponencial y preocupante, lo cual reduce el peso efectivo de la voluntad ciudadana en las urnas.
Los partidos políticos que han gobernado el país fueron elegidos por quienes sí votaron: una fracción del electorado que, aún sin representar a la mayoría del padrón, logró incidir decisivamente en el rumbo nacional.
En Costa Rica, los últimos gobiernos han llegado al poder con el apoyo, en primeras rondas, de apenas del 10 % al 20 % del padrón electoral. Es decir, cada vez, una menor proporción del electorado ha decidido el destino de toda la ciudadanía por varias décadas.
Esta pareciera ser también la tendencia de las elecciones del 2026, pues la última encuesta del CIEP nos indica que, incluso aunque la gente considera muy relevante estas elecciones, un 42,5 % de la población no se siente motivada para ir a votar.
Igualmente, estudios de la UCR indican que en el país cada vez votan menos personas;por ejemplo, en la última elección, dos de cada cinco costarricenses no salieron a votar. Mientras tanto, en otras naciones, como Uruguay, los gobiernos son elegidos con una participación de más del 89 % de las personas votantes, un dato que debemos aspirar como sociedad.
¡Usá el voto para expresar tu descontento!
Este llamado pide, además de ir a las urnas, que el voto sea válido. Cuando la papeleta se marca mal o se altera —muchas veces como expresión de enojo o desencanto—, la voz del elector se diluye y su decisión no incide, se deja el rumbo del país en manos de quienes votaron válidamente. En un contexto de alto abstencionismo, transformar ese malestar en una participación informada y orientada al bien común puede cambiar el desenlace electoral y el futuro que compartimos.
Apelamos a la responsabilidad de cada persona, especialmente a las mujeres y a las personas jóvenes, para que emitan su voto el próximo 1.° de febrero, pues constituyen una parte importante del grupo del electorado que, según la última encuesta del CIEP,aún no decide por quién votar.
Las personas académicas que respaldan la iniciativa de la plataforma UCR Electoral 2026 le recuerdan a la ciudadanía que esta elección es decisiva, no sólo porque se elige a la cabeza del Poder Ejecutivo, sino porque también se escoge a las diputaciones. En este contexto, hemos identificado múltiples amenazas a:
- La independencia de poderes (Ejecutivo, Legislativo y Judicial), la cual debe garantizar el debido equilibrio de poderes para que nadie tome decisiones de forma arbitraria.
- La libertad de expresión, que debe garantizar el pensamiento crítico y el debate de
ideas.
- Los espacios de ejercicio de participación, los cuales deben permitir el diálogo
entre las partes.
- El combate real contra la violencia hacia las mujeres.
- El acceso a la salud pública de calidad.
- El acceso a la educación pública de calidad.
- La seguridad ciudadana y la convivencia pacífica.
- La protección del ambiente.
- El reconocimiento de los derechos de las poblaciones indígenas y
afrodescendientes.
El llamado se extiende a las empresas, al sector patronal y a transportistas para que favorezcan toda acción que le permita a la ciudadanía movilizarse para ejercer su voto de
forma libre, segura y secreta.
Votar es un acto de responsabilidad, pero también de esperanza. Es la forma más básica —y a la vez más poderosa— de decir: me importa. Me importa quién toma decisiones. Me importa la educación pública, la salud, el ambiente, los derechos humanos, la igualdad y
la dignidad de las personas.
Por favor, salga a votar






