Política

Costa Rica 2026: El reto de la «Era Laura Fernández» y el nuevo equilibrio de poder en el Congreso

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Tras los resultados electorales del pasado domingo 2 de febrero, el panorama político de Costa Rica vislumbra una etapa de profunda transformación. El analista Emmanuel Segura del Observatorio de la Política Nacional de la Universidad de Costa Rica ha desglosado los alcances de lo que será el continuismo del proyecto «Chaves-Robles», ahora bajo el mando de la presidenta electa Laura Fernández, destacando que la clave del próximo cuatrienio residirá en la hegemonía legislativa de la que gozará el oficialismo.

Un Congreso de «vía rápida»

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A diferencia de la administración de Rodrigo Chaves, que operó con una fracción reducida, Fernández contará con una bancada de 31 diputados de Pueblo Soberano. Según explica Segura, esto garantiza una «eficiencia en el Congreso» que antes era inexistente, permitiendo reformas profundas con mayoría simple (29 votos).

​Entre las prioridades de esta nueva Asamblea, Segura destaca el relanzamiento de proyectos que quedaron varados, como las jornadas 4×3, la reforma a la Ley Orgánica de la Contraloría —para ablandar los procesos de contratación pública— y la polémica venta del Banco de Costa Rica (BCR).

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El BCR y la estrategia del Referéndum

Sobre la venta del BCR para amortiguar las pensiones, Segura aclara que el camino está pavimentado. «Aunque la oposición bloquee el proyecto con mociones, los diputados de Laura Fernández tienen el respaldo de 29 votos para solicitar una convocatoria a referéndum», señala el analista. No obstante, advierte que el Poder Judicial, a través de la Sala Constitucional, será el último filtro para evitar roces con la Constitución Política.

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La fragilidad interna de la mayoría

A pesar de la superioridad numérica, Emmanuel Segura pone el foco en la estructura de Pueblo Soberano. Al ser un partido nacido de diversas corrientes y nombres (como Costa Rica Manda), la cohesión ideológica no es total.

 

«Es normal que existan diferencias. Lo importante será que logren coordinar para que la fracción no se divida y aparezcan diputados independientes», explica Segura. Además, recalca la importancia de los contrapesos: al no alcanzar los 38 diputados, el gobierno no podrá realizar reformas constitucionales de gran calado o convocar a una Constituyente sin negociar con la oposición.

 

Control institucional y el vacío en Salud

Un punto crítico analizado por Segura es el control de las instituciones. En este periodo se elegirán 25 altos cargos, incluyendo la Contraloría y la Defensoría de los Habitantes. Con 31 votos, el oficialismo tiene la capacidad de colocar figuras afines en puestos clave, lo que cambiará la dinámica de fiscalización del país.

​Finalmente, el análisis aborda la situación en Cartago. El «voto castigo» en la provincia responde al abandono del sistema hospitalario. Segura apunta que, aunque el gobierno propone mejorar la infraestructura, aún no existe una propuesta sólida para el nuevo Hospital de Cartago, lo que se convertirá en el principal foco de presión y control político por parte de la oposición en el Plenario.

Claves del Análisis de Emmanuel Segura:

  • Poder de nombramiento: El oficialismo podrá elegir cargos clave en Contraloría y juntas directivas con su mayoría actual.
  • ​Reglamento Legislativo: Se prevén reformas para agilizar los procesos dentro del Plenario.
  • ​Oposición estratégica: Aunque disminuida, la oposición será vital para vigilar el cumplimiento de las promesas en salud (Hospital de Cartago y Limón).

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