Salud para nuestras mujeres: El llamado de Fedefarma para frenar el cáncer uterino

Puntarenas históricamente ha sido una de las provincias con una alta incidencia y mortalidad en cáncer de cuello uterino. Algunos de los factores son: el acceso a la realización de los estudios, ya que en algunas zonas rurales o costeras de Puntarenas, el acercamiento constante a tamizajes (como el Papanicolaou) o a especialistas puede ser más complejo debido a la distancia. Este tipo de cáncer está estrechamente vinculado a determinantes sociales de la salud.
Las regiones con mayores índices de vulnerabilidad suelen presentar diagnósticos en etapas más avanzadas y los datos indican que en las costas el diagnóstico tiende a ocurrir cuando la enfermedad ya ha progresado, lo que eleva la tasa de mortalidad en comparación con San José o Heredia.
De acuerdo con la OMS, “más del 95% de los 660.000 casos de cáncer de cuello uterino que se producen cada año en el mundo son causados por el VPH. Cada dos minutos, una mujer muere a causa de esta enfermedad prevenible en todo el mundo, y el 90% de estas muertes se producen en países de ingresos bajos y medios”.
De acuerdo con datos de la Organización Panamericana de la Salud, la Región de las Américas es la segunda con incidencia en casos, después de África; mantiene una incidencia ajustada de 15,1 casos por cada 100.000 mujeres, cifra que triplica la meta propuesta por la OMS para la eliminación del cáncer cervicouterino (4 casos por cada 100.000).
En Costa Rica, datos citados por la CCSS y la UCR apuntan que cada año se diagnostican en promedio 320 casos y fallecen 140 mujeres por esta enfermedad, que ocupa el cuarto lugar en cánceres.
Para Fernando Vizquerra, Director de Fedefarma para Centroamérica, “Costa Rica dio un gran paso, sobrepasó la meta en cobertura, pero no se puede descuidar, ya que disminuir la incidencia y muertes por este cáncer es totalmente posible. Hoy contamos con ciencia sólida, tecnologías de vacunación avanzadas que llevan décadas de éxito comprobado y estrategias más accesibles para prevenir casi todos los cánceres relacionados con el VPH. La región ya no puede postergar la ampliación de la cobertura de vacunación. Proteger a nuestras niñas, niños, adolescentes y mujeres es un imperativo sanitario”.
Vacunación en Costa Rica y la estrategia 90-70-90
Costa Rica alcanzó en el 2019 una cobertura del 96% con las dosis recomendadas para niñas menores de 15 años; no obstante, en el 2024 bajó 12 puntos porcentuales, ubicándose en un 84%, de acuerdo con datos de la OMS. Aun así, se mantiene muy por encima del promedio de las Américas (64%) y del mundo (28%).
La OMS tiene como meta que los países se sumen a la estrategia 90-70-90 para la eliminación del cáncer cervicouterino (4 casos por cada 100.000).
El doctor Luis Francisco Cordero, director de MSD del Área Médica Clúster Norte, explica esta estrategia: “En relación con la estrategia 90-70-90, el primer 90 es que al menos el 90% de las niñas hasta los 15 años estén inmunizadas con un esquema completo frente al Virus del Papiloma Humano. El 70% de las mujeres deben estar suficientemente diagnosticadas, es decir, que se les realicen las pruebas de alta sensibilidad para determinar si es que tienen o han tenido exposición al virus del papiloma humano, idealmente a los 35 años y luego a los 45 años. Por último, el otro 90 hace referencia a la importancia de detectar y tratar oportunamente: el 90% de las mujeres con lesiones incipientes (es decir, que estos cánceres que se detectan y que aún son pequeños) reciban un tratamiento a tiempo, menos cruento y con mayor posibilidad de salvar vidas”.
Según la OPS, los países deben garantizar que todas las niñas de entre 9 y 14 años reciban al menos una dosis de la vacuna contra el VPH.
¿Los niños también deben vacunarse?
De acuerdo con el doctor Luis Francisco Cordero, el punto principal de las estrategias vacunales frente al virus del papiloma humano se enfoca precisamente en el cáncer de cuello uterino. “Se suele pensar que debería vacunarse exclusivamente a las mujeres, a las niñas. Pero no es así. Una estrategia vacunal frente a VPH suficientemente robusta también toma en consideración a los niños”.
“Aquí hay una serie de mitos. Con frecuencia se menciona, por ejemplo, que el hombre puede ser el portador, pero que no tendrá verrugas o cánceres asociados al VPH; eso es falso. Los hombres también podemos infectarnos y también podemos tener consecuencias muy serias con la infección persistente de este virus. Al vacunar contribuimos a lo que se denomina la inmunidad de rebaño, es decir, que toda la población esté suficientemente inmunizada para prevenir principalmente los cánceres de cuello uterino, pero también otros cánceres en la mujer y en los varones”.
El especialista recomienda consultar al médico o doctora para comprender las formas de contagio (no solo por relaciones sexuales) y también todo lo relacionado con vacunación. El consejo está precisamente en no quedarse con dudas. “Las vacunas son una estrategia sumamente exitosa en la historia de la humanidad. Son la estrategia de salud pública probablemente más exitosa que ha existido después de la potabilización del agua”, agregó.






