Puntarenas fortalece su Unidad de Cuidados Intensivos: la Dra. Miriam García se incorpora al Hospital Monseñor Sanabria

La vida me ha brindado la oportunidad de conocer a mujeres empoderadas que abren camino en diversos ámbitos de la sociedad costarricense. En esta ocasión, tuve el privilegio de conversar ampliamente con la doctora Miriam García Fallas, quien hace historia al convertirse en la tercera mujer en Costa Rica en graduarse como especialista en Medicina Crítica y Terapia Intensiva por la Universidad de Costa Rica (UCR).
Hija de la educación pública costarricense
La doctora García es fruto del sistema de educación pública de nuestro país, una realidad que ha forjado en ella una profunda conciencia social y un firme compromiso de servicio. Ferviente creyente en nuestra democracia y en el Estado de Derecho, Miriam enfatiza la urgencia de defender la institucionalidad, tanto en el ámbito educativo como en el de la Seguridad Social.
Su hermana mayor: el ejemplo a seguir
Durante nuestra charla, relata con gratitud la dicha de contar con una hermana mayor que, mediante su ejemplo de trabajo, se desarrolló como profesional en Educación y Filosofía. Desde pequeña, a través de ella, Miriam tuvo acceso a un mundo de conocimientos y fue criada con la convicción de que, con disciplina y determinación, una mujer puede alcanzar cualquier sueño.
El amor por la medicina y la vocación crítica
Su vocación nació en la infancia, pero fue años después cuando experimentó lo que describe como «amor a primera vista»: su primer ingreso a una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). La complejidad del manejo de los pacientes y la convergencia entre la tecnología y la ciencia la cautivaron de inmediato.
Sin embargo, más allá de la técnica, Miriam destaca la dimensión humana: «Se desarrolla una conciencia sobre el valor de la vida; estamos ante un ser humano vulnerable entre la vida y la muerte, y ante una familia que confía en nosotros. La entrega y el compromiso deben ser nuestros estandartes; de lo contrario, fallamos».
»Todos nuestros pacientes nos marcan y nos enseñan algo valioso. Tanto en los momentos felices de su recuperación como en aquellos en los que nos toca acompañarlos en su partida», mencionó García a Puntarenas Se Oye.
Fe, referentes y superación de brechas
Ferviente creyente en Dios y en la Virgen, la doctora encuentra en su fe el sostén diario para su labor. Asimismo, reconoce el apoyo fundamental de la Dra. Piedra, la primera mujer especialista en esta disciplina en el país. Aunque el camino presentó retos y prejuicios, Miriam destaca el respeto y cariño recibido por sus maestros y colegas, asegurando que la brecha se está superando y cada vez más mujeres se preparan en esta área.
«A las mujeres médicas les digo que somos capaces y fuertes para cambiar los estereotipos patriarcales. Con empeño, dignidad y trabajo duro, podemos lograrlo», afirma con convicción.
El baluarte de la UCR y la defensa de lo público
Para la doctora, la UCR ha sido vital no solo por promover la igualdad de género, sino por formar profesionales con el valor de retribuir al pueblo costarricense. «La educación pública y la seguridad social han marcado la diferencia histórica de Costa Rica frente al resto de Centroamérica; es urgente defenderlas», añade.
El futuro de la UCI en el Hospital Monseñor Sanabria
Su proyecto actual es ambicioso y necesario: elevar la UCI de Puntarenas a estándares de calidad mediante una atención médica transdisciplinaria y humanizada. Su objetivo es que el «pueblo porteño» reciba una atención con la misma equidad e igualdad que se ofrece en la Gran Área Metropolitana (GAM). Es un reto titánico que demanda un esfuerzo conjunto de todo el equipo médico, pero que asume con absoluta seguridad.
Al cerrar la entrevista, le pedimos un mensaje para su pasado. Si pudiera volver a sus 17 años, cuando el sueño de ser médica parecía inalcanzable, se diría a sí misma: «¡Vuela, mariposa, vuela alto y no te detengas!».






