Guanacaste concentró a especialistas en salud renal durante seminario nacional de enfermería

Silenciosa y progresiva, la enfermedad renal crónica ha ido ganando terreno en los últimos años, impulsando la actualización constante del personal de salud para mejorar la atención de pacientes. Datos de la última década evidencian un aumento en los casos atendidos y en la demanda de tratamientos especializados, lo que refleja un reto creciente para los sistemas de salud.
Ante este escenario y el impacto que la enfermedad renal crónica tiene en la salud pública, especialmente en la provincia de Guanacaste, el Colegio de Enfermeras de Costa Rica celebró del 11 al 13 de marzo de 2026 el seminario “Cuidado de la persona con Enfermedad Renal: rol de enfermería en tratamientos sustitutivos y trasplante”, un espacio académico que reunió a especialistas y profesionales de enfermería con el propósito de profundizar en los desafíos que plantea esta condición y fortalecer las prácticas de atención en los servicios de salud.
La actividad se desarrolló en la Dirección de Enfermería del Hospital Dr. Enrique Baltodano Briceño de la Caja Costarricense de Seguro Social, ubicado en la ciudad blanca de Liberia. Este centro médico brinda atención a una población directa superior a las 252 mil personas, además de más de 201 mil habitantes de su área de influencia indirecta, lo que lo posiciona como un referente clave para la atención de la población usuaria de la pampa guanacasteca.
Durante los tres días, el encuentro propició el intercambio de conocimientos entre expertos del ámbito clínico, académico y hospitalario, quienes compartieron evidencia científica, experiencias de atención y perspectivas sobre la evolución de las terapias renales.
En este contexto, el Hospital Dr. Enrique Baltodano Briceño ha desarrollado una trayectoria relevante en la atención de personas usuarias con enfermedad renal crónica. Desde 2004 impulsa un programa ambulatorio interdisciplinario orientado al seguimiento de pacientes en distintas etapas de la enfermedad, iniciativa que surgió ante la necesidad de responder al aumento de casos en estados avanzados y reducir hospitalizaciones prolongadas.
Con el paso de los años, este modelo ha evolucionado hacia un abordaje especializado y multidisciplinario que actualmente brinda seguimiento a 272 personas usuarias en terapias renales, de las cuales 41 reciben hemodiálisis crónica, mientras que otras son atendidas mediante modalidades como diálisis peritoneal continua ambulatoria o diálisis intermitente bajo el esquema de hospital de día.
Este fortalecimiento también se reflejó en 2022 con la inauguración de la Torre para el Tratamiento de Enfermedad Renal, una infraestructura de 2.063 metros cuadrados destinada a ampliar la capacidad de atención especializada en la región.
En este proceso, el personal de enfermería ha desempeñado un papel determinante en la coordinación del cuidado, la educación a personas usuarias y sus familias, el acompañamiento psicosocial y la articulación del trabajo interdisciplinario, aportando significativamente a la mejora en la calidad de vida de quienes enfrentan esta enfermedad.
De acuerdo con el Dr. Gabriel Guido Sancho, presidente del Colegio de Enfermeras de Costa Rica, “estos espacios académicos fortalecen la capacidad del personal de enfermería para responder a los desafíos crecientes de la enfermedad renal, promoviendo una atención basada en evidencia y centrada en la persona. La actualización continua del talento humano en salud es clave para garantizar una atención oportuna, segura y de calidad para la población costarricense”.
El Colegio de Enfermeras de Costa Rica reafirma con esta iniciativa su compromiso con la educación continua, el fortalecimiento del ejercicio profesional y la promoción de un cuidado basado en evidencia, centrado en la persona y articulado con equipos interdisciplinarios de salud.






