Cáncer de pulmón: El retroceso de los casos no logra frenar la sombra de la muerte

El cáncer de pulmón no se encuentra entre las patologías menos comunes y esto provoca la muerte de quienes lo padecen, tanto en Costa Rica como a nivel mundial.
De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en términos absolutos el cáncer de pulmón ocupa el primer lugar a nivel global tanto en incidencia —casos nuevos— como en mortalidad, especialmente en países industrializados y con alta densidad poblacional, así como en varios territorios de América Latina.
En el caso de Costa Rica, según explicó el doctor Wilberth Herrera Solano, epidemiólogo de la Coordinación Técnica del Cáncer (CTC) de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), la incidencia del cáncer de pulmón se mantiene por debajo de la registrada a nivel mundial y es menor en comparación con otros padecimientos oncológicos que afectan a la población del país, como los de próstata, mama, piel y colorrectal. No obstante, advirtió que esta enfermedad suele estar asociada a una alta mortalidad entre las personas diagnosticadas.
El especialista indicó además que, si bien existen diversos factores que pueden influir en su aparición, el tabaquismo continúa siendo el principal factor de riesgo, el cual es prevenible. Esta relación se observa al comparar los niveles de consumo de tabaco con las tasas de incidencia y mortalidad por cáncer de pulmón, donde se evidencia que, a menor consumo, más bajos son ambos indicadores.
Por su parte, la doctora Marny Ramos, coordinadora de las clínicas de cesación de tabaco y vapeo de la CCSS, señaló que la reducción progresiva en el consumo de tabaco registrada en el país podría estar relacionada con una tendencia a la disminución de nuevos casos de cáncer de pulmón. No obstante, advirtió que la mortalidad asociada a esta enfermedad continúa siendo elevada en relación con el número de diagnósticos.
Tanto la doctora Ramos como el doctor Herrera coincidieron en que una de las principales razones de esta situación es el diagnóstico tardío, ya que muchas personas consultan cuando la enfermedad se encuentra en etapas avanzadas, incluso al acudir por primera vez a los servicios de emergencias. Entre los síntomas más frecuentes mencionaron la tos persistente, la dificultad respiratoria, la pérdida de peso y la fatiga.
En esa misma línea, la doctora Amy Annel Mora Brenes, oncóloga del hospital San Vicente de Paúl, explicó que el diagnóstico en fases avanzadas limita las opciones de tratamiento disponibles, lo que incide en el pronóstico de las personas con este tipo de cáncer.
La doctora Mora añadió que, al analizar la distribución por edad y sexo, las personas entre los 60 y 70 años continúan siendo las que con mayor frecuencia reciben un diagnóstico de cáncer de pulmón, con una mayor incidencia en hombres.
Sumado a lo anterior, la doctora Ramos subrayó que la prevención del consumo de productos de tabaco continúa siendo una de las medidas más efectivas para reducir el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón y otras enfermedades asociadas. En este sentido, recomendó a la población mantenerse atenta a los síntomas respiratorios persistentes y procurar controles médicos periódicos, especialmente en personas con antecedentes de fumado.
Asimismo, recordó que existen 51 clínicas de apoyo para la cesación del consumo de tabaco y vapeo en todo el país dirigidos a personas que presentan dependencia y que han tenido dificultades para dejar estos productos sin acompañamiento profesional. Indicó que los procesos para dejar de fumar con apoyo especializado aumentan significativamente las probabilidades de abandono del consumo.
Finalmente, la doctora Amy Mora señaló que actualmente existen opciones terapéuticas, incluidas terapias dirigidas e inmunoterapia, que pueden contribuir a mejorar la calidad de vida y la sobrevida de algunos pacientes con cáncer de pulmón, siempre que se realice una evaluación médica integral previa.






