(FOTOS) Denuncian abandono en el Balneario Municipal de Puntarenas

Un fuerte intercambio de criterios se generó en el Concejo Municipal de Puntarenas luego de que la regidora suplente Meredith Cernas publicara en sus redes sociales un extenso mensaje acompañado de 25 fotografías, en las que denuncia el supuesto deterioro y abandono del Balneario Municipal de Puntarenas.
La publicación abrió un debate público sobre el estado real de las instalaciones, la responsabilidad administrativa y el futuro de uno de los espacios recreativos más emblemáticos del cantón.
“¿Balneario o basurero?”
En su mensaje, Cernas cuestionó que un inmueble que debería representar un orgullo para los puntarenenses presente —según afirmó— condiciones de abandono, suciedad y deterioro estructural.
“¿Balneario o basurero? Lo que debería ser un orgullo para nuestro cantón hoy da vergüenza. El Balneario Municipal de Puntarenas está en condiciones que no tienen nombre: abandono, suciedad y un deterioro que salta a la vista”, manifestó.
La regidora señaló que junto a los regidores Kathia Cano, Gerardo Zúñiga y Marielos Contreras visitó las instalaciones sin previo aviso, constatando daños visibles en la infraestructura.
Además, cuestionó que, pese a que el Concejo ha aprobado recursos para pago de recibos, jornales de mantenimiento y cuido, el sitio presente lo que calificó como un “abandono total”.
“El Balneario Municipal no es propiedad de una administración de turno. Es patrimonio de los puntarenenses y la ciudadanía merece respuestas claras, acciones concretas y resultados visibles porque, para que quede absolutamente claro: esas acciones son meramente administrativas y competencia directa de la Alcaldía”, expresó.
Cernas también defendió el rol fiscalizador del Concejo:
“Las funciones de los regidores son fiscalizar y ejercer control político. Si hacemos algo distinto, se llama co-administrar… y todos sabemos que eso no le gusta nada al alcalde. Así que tranquilos: seguiremos haciendo lo que nos corresponde. Fiscalizar. Preguntar. Señalar. Aunque incomode”.
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“Debe mostrarse el cuadro completo”
Las declaraciones generaron respuesta del regidor Mario Rodríguez Morales, quien aseguró respetar el trabajo de cada integrante del Concejo, pero cuestionó la forma en que se presentó la información.
“Soy respetuoso del trabajo que desempeñe cada regidor. No comparto la forma en que se presenta la información, porque me parece que se debe mostrar el cuadro completo. Presentar solo la parte que evidentemente está en abandono desde la administración del concesionario no es ser objetivo para que la ciudadanía tenga total claridad de lo que está sucediendo”, indicó.
Rodríguez afirmó que las imágenes difundidas corresponden específicamente al espacio del antiguo restaurante conocido como “Isla San Lucas”, área que —según explicó— quedó en abandono tras la salida del concesionario.
El regidor hizo un llamado a bajar el tono político y enfocarse en soluciones.
“Aquí no deberían existir ni uno ni otro bando, ni ganadores ni perdedores, ni buenos ni malos. Lo que deberíamos de existir son funcionarios representantes de las comunidades, comprometidos todos con el desarrollo, sin importar el color político de quien provenga una idea; mientras sea buena, hay que apoyarla”.
Añadió además:
“En el caso especial del alcalde de Puntarenas debemos entender algo: si al alcalde le va bien, al cantón le va bien. Atravesarle el caballo al alcalde, simple y sencillamente por hacerlo sin ninguna razón objetiva, es hacerle una zancadilla a nuestro cantón y al desarrollo que nos urge tener en Puntarenas”.
Un año sin operar
El debate se da en el contexto de que el Balneario Municipal de Puntarenas cumplió un año de permanecer cerrado, luego de que cesara operaciones el 30 de enero de 2025.
Rodríguez explicó que el cierre ocurrió tras el abandono del concesionario, en medio de un proceso contractual que aún no se ha resuelto formalmente.
“El balneario está cerrado desde enero de 2025. Hasta hoy, el actual concesionario —porque no se ha terminado de resolver contractualmente la situación— hizo abandono. Técnicamente llegaron de forma unilateral y entregaron las llaves en la Alcaldía Municipal y dijeron: ‘No vamos a seguir más con el balneario; aquí le dejamos las llaves’. Además, dejaron una nota indicando que no podían continuar”, señaló.
Actualmente, el inmueble permanece sin operación mientras se define su situación administrativa y contractual.
Debate abierto
El caso ha reavivado la discusión sobre la gestión del patrimonio municipal, el alcance del rol fiscalizador del Concejo y la responsabilidad administrativa de la Alcaldía.
Mientras un sector exige respuestas claras y acciones inmediatas para revertir el deterioro, otro insiste en que el enfoque debe estar en resolver el proceso contractual y reabrir el balneario, evitando profundizar divisiones políticas.
El futuro del Balneario Municipal continúa siendo un tema sensible para la comunidad puntarenense.





















