Informe de la Defensoría revela que Costa Rica no logra asegurar una vida sin violencia para las mujeres

Un 25 de noviembre, pero de 1960, las hermanas Mirabal, que regresaban de visitar a sus maridos en la cárcel de Puerto Plata, fueron capturadas por el Servicio de Inteligencia Militar de República Dominicana. Durante el arresto, Minerva, Patricia y María Teresa fueron sometidas a brutales agresiones, y acabaron siendo asesinadas por los agentes del SIM.
En la actualidad muchas mujeres siguen sufriendo de violencia de todos los tipos desde la sexual, psicológica, patrimonial, económica, física y otros tipos de violencia.
La Defensoría de los Habitantes de Costa Rica reafirma que, la violencia contra las mujeres y las niñas, no es un hecho aislado ni un problema privado: es una violación de derechos humanos sostenida por desigualdades estructurales, normas sociales patriarcales y fallas persistentes en la respuesta del Estado.
La Defensoría observa con profunda preocupación que esta violencia se agrava cuando las políticas públicas no atienden las causas estructurales. El debilitamiento de los programas sociales, educativos y de protección incrementa la desigualdad y expone más a las mujeres a la violencia, la pobreza y la dependencia económica.
INAMU levanta la voz
Desde el INAMU se busca prevenir el femicidio exigiendo alianzas sólidas, compromiso real y una articulación efectiva. Cada quien puede asumir su papel: las comunidades, organizándose y brindando apoyo; las familias, rompiendo patrones y promoviendo espacios sin violencia; las empresas, creando ambientes libres de violencia y liderando el cambio cultural; las organizaciones sociales, alzando la voz por las mujeres y sus comunidades; las instituciones estatales, vigilando, previniendo y atendiendo con firmeza; y el poder judicial, acceso a la justicia pronta y cumplida.
¡Solo trabajando juntos y juntas podremos erradicar esta violencia y proteger la vida de las mujeres!
El 25 de noviembre día nacional e internacional para la eliminación de la violencia contra las mujeres es propicio para reconocer y honrar a las mujeres que luchan cada día por sus derechos, a las sobrevivientes que transforman el dolor en fuerza, y a las familias que exigen justicia. Nos unimos en sororidad con quienes enfrentan violencia y rendimos tributo a quienes ya no están.
Este llamamiento convoca a todas las instituciones, a las redes locales de prevención y atención de violencia contra las mujeres, a las organizaciones sociales, a los medios de comunicación, a empresas privadas y a las comunidades en general, a tomar posiciones en favor de la defensa de la vida y protección de los derechos humanos de las mujeres. Hacemos un llamado para que, en el marco de esta conmemoración, nos organicemos para participar, acompañar, denunciar y evidenciar nuestro rechazo hacia toda forma de violencia contra las mujeres.








